El interruptor diferencial

El interruptor diferencial.
Una eficaz instalación de toma de tierra evita la descarga determinada por el contacto con un cuerpo metálico que no esté aislado, pero no tendrá ninguna eficacia si se entra en contacto directo con el conductor de fase. Para eliminar también este riesgo, la instalación doméstica tiene que estar dotada de un «interruptor diferencial», que algunos denominan «salvavidas».
■ Este interruptor, que puede ser un diferencial por sí mismo o estar incorporado a un interruptor automático, se instala inmediatamente después del interruptor-limitador colocado a continuación del contador.
■ Su circuito interior está recorrido ya sea por la corriente que pasa a través del conduelo de fase, ya sea por la que va a parar al neutro que cierra el circuito. El dispositivo solamente entra en funcionamiento cuando las dos corrientes tienen el mismo valor o difieren en menos de 30 mA. Si la diferencia supera este valor, el interruptor diferencial actúa cortando la corriente a toda la instalación.
■ Este desequilibrio se produce cuando se toca un conductor que se halla bajo tensión sin estar correctamente aislado (lo que provoca un paso de la corriente hacia tierra a través del cuerpo) o cuando un conductor no aislado da lugar a una descarga hacia tierra atravesando un caparazón metálico de un aparato y de la instalación a tierra al que está empalmado.
■ En el primer caso la intervención es casi instantánea (del orden de 30 milésimas de segundo), lo que evita cualquier daño a la persona que recibe el calambre. Basta con volver a abrir el interruptor y todo habrá quedado allí. En el segundo caso, en cambio, hasta que no se elimina el contacto entre los conductores que no están aislados o con el caparazón metálico no se podrá volver a abrir el interruptor diferencial, pues éste continúa saltando.

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