Cómo sé arranca un clavo

El martillo de embalador resulta muy útil para arrancar clavos que no han sido botados o no se han hundido totalmente. Se intercalará un trozo de
madera antes de apalancar con la cabeza del martillo para no dañar la superficie. Se procede al arranque mediante sucesivas acciones en lugar de intentar conseguirlo con una sola.
Se utilizan tenazas para arrancar puntas de pequeño tamaño, ya que no se podría tirar de ellas con las orejas del martillo de embalador. Si no se consigue arrancar una punta se acabará de hincar con un botador. El agujero resultante se podrá rellenar con masilla. También se puede acceder a la cabeza del clavo o punta rebajando la madera a su alrededor con ayuda de un formón.

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