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Cómo apreciar la calidad de un pincel

Cómo apreciar la calidad.
Un pincel debe absorber la pintura, mantenerla sin gotear y extenderla de modo uniforme. La calidad de unas cerdas naturales se comprueba pasando el pulgar por encima de la mata. Las cerdas más cortas serán las primeras en volver a la posición vertical; no deben formar mayoría de la mata.
Otra característica importante es la densidad de la brocha: una brocha con una cantidad ridicula de cerdas exige sumergirla con mayor frecuencia en el producto a aplicar, y presenta una pincelada poco uniforme.
Colocando corchos o piezas de cartón entre las cerdas se forman las cámaras de pintura. En los pinceles ovalados son únicas y grandes; en cuanto a los pinceles planos, sus cámaras son múltiples y van entre las filas de las cerdas.

¿Qué hacer con los pinceles usados?

1. Las brochas y pinceles pueden mantenerse sin limpiar durante bastante tiempo si se introducen en una bolsa de plástico o se envuelven en una película transparente.
2. También se pueden dejar los pinceles en agua (lo mejor es colgarlos con pinzas de la ropa) durante cierto tiempo. Antes de que volver a utilizarlos, hay que secarlos a fondo con un trapo.
3. Si, a pesar de todas las preocupaciones, el pincel se ha endurecido, se debe meter un tiempo en una disolución especial (disolvente, de 1,70 a 2,50 €). Después de que esto, se elimina el exceso de líquido apretando las cerdas a fondo sobre una superficie absorbente.
Los productos acrílicos, plásticos o en emulsión se limpian con agua, y los sintéticos, con el disolvente adecuado.

Cómo elegir la brocha adecuada

Tus herramientas.
Existen dos factores que determinan la elección de la brocha por su forma, tamaño y tipo de cerdas: lo que se desea pintar, el objeto o superficie, y con qué, el producto. Te explicamos cómo elegir bien esta herramienta.
Una regla de aplicación general es que cuanto más grande es la superficie a cubrir, mas grande será también la brocha.
• El elemento fundamental de brochas y pinceles son las cerdas, que pueden ser naturales y sintéticas. Las de cerdas naturales son las más apropiadas para pinturas y esmaltes que requieren un disolvente. Las de cerdas sintéticas deben utilizarse con productos al agua.
• De las de origen natural, las mejores son las llamadas cerdas chinas, procedentes de los cerdos de este país.
• El mango suele ser de madera sin tratar, madera pintada o material plástico.
Cuánto cuestan:
Desde 1,29 € los pinceles más baratos, por ejemplo para productos corrosivos (decapantes), hasta los modelos especiales para estarcir, ¿se 6,55 €, o las brochas para techos, entre 8 y 10 €.  Facilitados por Leroy Merlin, CMB y Pinturas Uvi. Ver sección Direcciones útiles.

Limpiar brochas

Limpiar brochas y pinceles.
1. Antes de utilizar una brocha, recuerde: no sumerja por completo los pelos. Esto le evitará muchos problemas.
2. En primer lugar, deshágase del máximo de pintura trotando la brocha (rodillo o pincel) en el borde del bote.
3. Frote vigorosamente la brocha contra un periódico o un trozo de madera aglomerada. Esto la limpiará.
4. Sumerja cuidadosamente la brocha en el disolvente apropiado. Lávela después con agua corriente.
5. Lávela varias veces con agua y jabón para acabar de limpiarla. Ayúdese frotando vigorosamente con los dedos.
6. Extraiga el agua secando los pelos sin despeinar la brocha. Cuando estén secos, guárdela con un elástico.
7. Si no encuentra disolvente, utilice dilu-yente que corresponda con el tipo de pintura en cuestión. Deberá de realizar al menos diez inmersiones en diluyente antes de poder lavar la brocha con agua y jabón.
8. Las brochas de paleta retienen más pintura, con lo que economizará disolvente si no las utiliza con pinturas a base de agua o que necesiten detergente para limpiarlas.
9. Los rodillos se desmontan para poder lavarlos, y tienen un cuerpo flexible para tacilitar esta operación.

Pinceles para pintar

Para mantenerlas en buen estado es imprescindible lavarlas inmediatamente después de haberlas utilizado. Si ésto no fuese posible, debemos envolverlas en plástico (una simple bolsa servirá) para que no se sequen. Aguantarán el tiempo necesario hasta que podamos sumergirlas en agua o aguarrás, dependiendo de la pintura que hayamos utilizado. También sirve el papel de diario mojado. Habrá que humedecerlo periódicamente.
Si sumergimos las brochas en agua tibia durante 1 hora, evitaremos que pierda pelo durante su uso. Si esto no fuese suficiente por ser de mala calidad, podemos ajustar la chapa que envuelve al pelo con golpes suaves en el borde.
Para que los pelos no se deformen “peinar” la brocha después de lavarla correctamente con agua y jabón y colgarla de un clavito.

Brochas para pintar

EL CUIDADO DE LAS BROCHAS.
Si se tratase de una brocha de pelo especial, tendremos que cuidar al máximo su limpieza. Conviene hacerlo inmediatamente, y aplicar un poco de vaselina neutra a lo largo del pelo para que éste conserve su forma original.
Otra solución para nuestras mejores brochas y pinceles es mantenerlos entre uso y uso en aceite de lino. Todavía se consigue en las buenas pinturerías.
Para evitar que el pincel o la brocha apoye su peso en el pelo y éste se deforme, lo mejor, es utilizar un frasco de boca estrecha y atravesar un clavito por el agujero del mango para que apoye en la boca del recipiente.