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Reparaciones de plomeria

A propósito de reparaciones:
estas llaves son delicadas por naturaleza. Cuando el agua empieza a salir hacia abajo y ofrece dificultad para subir a ‘la ducha, lo primero que se nos ocurre es apretarla con fuerza. Asi una y otra vez hasta que se rompe. Lo mejor es reparar inmediatamente para evitarnos males mayores. Muchas veces convendrá cambiar íntegro el vastago. Si la grifería es de marca conocida y nacional, se consigue sin dificultad.
La tendencia actual, y a tener muy en cuenta, es utilizar llaves de transferencia exteriores que permitan reparación o cambio sin complicaciones (rotura de azulejos o cerámica, corte en las paredes, etc) Hay fabricantes que han diseñado y comercializan adaptadores para acoplar sin mayor dificultad las nuevas griferías.
Por último hay llaves mezcladoras que incorporan el sistema monocomando, igual que en las de pileta de cocina y lavatorio. Este sistema novedoso será tratado en próximas fichas.
Un modelo exterior, novedoso, que tiene llaves de agua fría y caliente casi convencionales y deriva mediante un émbolo el agua a la bañera o a la ducha. La transferencia se produce subiendo o bajando el botón central.
No confundirse: la llave mezcladora no está presente en la foto. Puede ser cualquiera que mande el agua a la base de la flor.
Este artefacto es un suplemento que se agrega en el caso de querer tener en el baño una ducha fija, convencional, y también una de tipo teléfono para guiarla a las zonas del cuerpo que uno desee. La varilla-pistón es la que dirá por dónde debe salir el agua pero nunca nos ayudará a elegir la temperatura deseada, ese trabajo lo hará la mezcladora.

Manual de plomeria

DESPUÉS LLEGARON LOS OTROS.
Modelos más cercanos en el tiempo, mezclaron el agua y la distribuyeron con dos llaves. Una corta la fría, la otra la caliente y en la boca del pico de la bañera llevan una válvula que se acciona subiendo o bajando un vastago o pistón rematado en una perilla. Si se tira hacia afuera abre el paso de agua y el chorro cae a la bañera, en tanto que si se empuja hacia adentro cierra el paso de agua hacia abajo y ésta se ve obligada a subir hacia la ducha.
Tampoco ofrece dificultad para la reparación. Las dos llaves son canillas comunes y al igual que el “cuadro” puede necesitar un cambio de válvula y a veces una pasad ita con la fresa para rectificar el asiento. La desviadora varía según modelo: algunas traen una pieza metálica hermanada que bloquea el paso del agua y otras un tapón plástico que cierra al desplazarse.
Estos modelos con transferencia a pistón ya tuvieron su época de esplendor pero en la actualidad hay una tendencia a rehabilitarlos, desde luego que más estéticos y sofisticados.
Pero la más común de las mezcladoras con derivación es la de tres Haves. Si bien son diferentes, el principio de funcionamiento es idéntico para las de ducha y las de bidé.
A la derecha, un juego de dos llaves sin transferencia.
A la izquierda, un juego de dos llaves, con transferencia. La del centro es la que decide si el agua sale por abajo o por arriba.
Las llaves derecha-izquierda, fría-caliente, azul-rojo, gobiernan la entrada del agua respectiva. Y la central cumple la tarea de derivar: en el caso del bidé, al centro y al anillo del borde, y en el caso de la ducha, agua hacia la flor o bien hacia el pico de la bañera. Si lo que se pretende modificar es la temperatura se debe recurrir a las laterales que son las que gobiernan el ingreso de agua.
La llave central o derivadora ofrece cierta complicación comparada con la simplicidad de una llave común. La razón es sencilla: el vastago accionará siempre una válvula doble que mientras cierra un paso de agua, abre el otro. O sea, girando el pomo en el sentido de las agujas del reloj, el vastago comprime una válvula que cierra el paso a la salida inferior (pico de bañera) y abre el camino para que el agua suba a la ducha. Y por el contrario, si se desenrosca, el vastago comprime una arandela de goma que bloquea el paso hacia arriba y permite la salida por abajo.
Distintos tipos de vastagos de llaves de transferencias. Van siempre en el mando del centro que muchas veces tiene un indicador de color amarillo.
Como siempre, para reparar se debe quitar el tornillo que fija el pomo al vastago con un destornillador de pala adecuado (plano y fino). Algunos modelos vienen con tornillos para punta Phillips). Quitar la campana o embellecedor, a mano si es posible, y quitar el cuerpo de la llave. Por lo general, en la punta interior del vastago hay un tornillo que prensa una válvula de goma sintética. Esta, y otra válvula que suele estar hacia la mitad del vastago deben ser cambiadas y también la junta de goma (O’ring) que impide el escape del agua por el vastago. Es fundamental cepillar bien todas las partes donde pudiera haber formaciones de óxido y conviene untar todo con una fina película de grasa grafitada.
El armado no ofrece ninguna dificultad. El único cuidado es hacer coincidir las roscas con suavidad. En ningún momento trate de forzar con una llave de gran dimensión una rosca que tienda a bloquearse. Un hilo de rosca fallado puede significar una pérdida de agua que no tenga arreglo posterior. Y cambiar esas llaves empotradas representa un trabajo muy incómodo y costoso.

Plomeria manual

Las llaves mezcladoras.
EN EL PRINCIPIO FUE EL CUADRO.
Para hacer que una mezcladora de agua funcione como tal, hace falta unir los circuitos en un punto haciéndole llegar agua fría y agua caliente. En el caso de la ducha bastaría con poner una mezcladora de cocina del tipo de pared y prolongar el pico de salida hasta la altura deseada rematándolo con una flor o lluvia. Pero inmediatamente sugiría la incomodidad que significa tener que llenar la bañera con ese chorro disperso y desde tanta altura, con los consecuentes salpicones y ruido. Lo mejor será buscar algo más efectivo.algo así como dos puntos de salida de agua. Uno por lo alto para ducharse y otro a media altura para el uso de la bañera. Inventada la mezcladora no fue difícil hacer la mezcladora con derivación.
Un simple cuadro, o rectángulo, que para el caso es lo mismo, lleva una llave en cada vértice. En la mitad de los dos caños verticales, mediante una T se empalma el caño de agua fría por la derecha y el de agua caliente por la izquierda. El agua ingresa al cuadro y es contenida en cada uno de los vértices.
En el caño horizontal superior va empalmado un tubo largo que termina en la ducha o flor. En el caño horizontal inferior hay una salida para el pico de llenar la bañera. Generalmente el empalme es a rosca.
En las casas antiguas sobrevive este modelo de mezcladora con derivación porque fue el más simple, económico, y muchas veces lo fabricaba el plomero en la obra. Con el paso de los años el material se pudrió y hubo que cambiarlo. Fue el momento de colocar otro sistema más moderno.
Si tiene este modelo de 4 llaves, 2 para arriba (ducha) y dos para el pico de la bañera mientras se pueda reparar no hay que preocuparse porque funcionan de maravilla y la regulación la hace uno mismo a fuerza de vueltas de robinete. Por otra parte, rara vez necesitan más que un cambio de “cuento” y un fresado del asiento de la válvula. Desde luego que si reformamos el baño, quedará bastante anticuado.

Sistema de aguas corrientes

La configuración básica de esta instalación es relativamente fácil de entender. La cañería de entrada sube desde el nivel de calle hasta el tanque, ingresando por la parte superior del mismo una llave de paso se interpone por cualquier reparación que fuera necesaría realizar en el flotante que irá atornillado en el extremo del caño.
Por la parte inferior del tanque saldrán dos conductores de mayor tamaño que el de entrada para aprovechar mejor la presión que el agua ejerce dentro de los caños de bajada y así lograr un flujo más abundante . Conviene que estos caños lleven una llave de paso a pocos centímetros de la salida del tanque para controlar el agua en casos de emergencia. Se sobreentiende que uno será para alimentar el circuito de agua fría y el otro llevará el agua necesaria al calentador, sea termotanque o calefón.
Un tercer caño, corto y sin continuidad, provisto de una llave sirve para desagote del tanque a la hora de limpiarlo o realizarle reparación de grietas o fisuras.

Manual de plomeria

En la salida de esa caja empiezan sus problemas. Lo anterior: caja, llave, contador si lo hubiere, presión, roturas en la tubería, etc. son problemas de la compañía suministradora.
Un tramo de caño conecta esa caja con la llave general de paso que ya dentro de su domicilio es su bastón de mando en esto de gobernar el agua. Puede suceder que viva en casa de departamento y esa llave sirva para todo el vecindario y su llave de paso particular esté ubicada en algún rincón oculto del baño o la cocina. Siempre será conveniente que exista, y que funcione correctamente, de lo contrario, para cualquier reparación tendrá que dejar sin agua a los demás con las protestas consiguientes sobre todo si la avería es grande y la reparación lleva más tiempo del imaginado.
Un circuito simple o directo de agua hace a partir de esta llave de entrada todas las conexiones necesarias para abastecer de agua fría al baño, cocina, lavadero, jardín etc. También habrá una derivación para alimentar al termotanque o calefón sea a gas o eléctrico. A la salida del mismo se complica el circuito porque como si fuera una fotocopia del primero, aparece un segundo caño que transportará el agua caliente y correrá paralelo o junto al de agua fría. La instalación simple de agua que se describió anteriormente, a raíz de que muchas veces el suministro no es constante y la presión fluctúa en la red de calle se mejora sensiblemente con la incorporación de un tanque de almacenamiento que se sitúa en lo alto del edificio. La presión del agua almacenada hace que haya un flujo constante y no se corran riesgos con la alimentación de termotanques y calefones.

Trabajos de plomeria

Plomería y gas.
El sistema de agua comente.
Mucha gente no se explica como funciona el sistema de agua en la casa y otros creen saberlo todo sobre el mismo. La verdad es que la inmensa mayoría, ni tanto ni tan poco, está en el medio: sabe algo y desconoce otra porción de cosas.
Cuando se tiene claro el esquema de funcionamiento del sistema de agua será más fácil encarar cualquier reparación o ampliación
La red de agua potable viene por tuberías de distinto diámetro enterradas en calles y veredas hasta llegar a la puerta de nuestro domicilio donde encontraremos una caja rectangular metálica con el sello de la compañía de aguas que nos surte y en cuyo interior hay una llave de paso. Por lo general el vastago remata en una sección cuadrada que permite ser accionado con una llave especial. En instalaciones más modernas la caja es de plástico y de mayor tamaño porque en su interior contiene una llave de manivela y el contador o medidor de consumo.
Para recordar:
si la instalación es correcta una señal roja identificará las canillas de agua caliente, (a veces la letra C) y siempre estará colocada a la izquierda del usuario. La señal azul indicará agua fría y va colocada a la derecha.