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Moho en las paredes

Erradicar el moho de libros, paredes, madera…
Mi casa es muy vieja y está situada en una zona muy húmeda. Recientemente ha aparecido un moho blanquecino en alguna pared, así como manchas en la madera. Tengo libros antiguos y me da miedo que les afecte.

Los mohos son organismos vivos que aparecen en determinadas condiciones de humedad, calor y oscuridad. Pueden darse en paredes, madera, piedra, libros, cuadros, etc., y eliminarlos para que no vuelvan a aparecer no es difícil.
• Cuando surgen en la pared, erradícalos frotando con un cepillo de raíz y agua mezclada con lejía o vinagre. Una vez seca, tendrás que lijar la pared y aplicar una imprimación fungicida antes de pintar. Por supuesto, si el origen del moho ha sido la humedad, hay que eliminarla completamente antes de volver a pintar.
• Existen productos especiales para hacer desaparecer el moho de la madera c, incluso, de las paredes. Los hongos de la madera dejan manchas de color azulado muy difíciles de quitar, pero puedes intentarlo lijando la zona y aplicando un producto blanqueador sobre las manchas las veces que haga falta.
• Si quieres proteger tus libros o cuadros, esconde en la librería o detrás del cuadro bolsitas de gel de sílice, que absorbe la humedad. Manten el ambiente bien ventilado y luminoso, aunque debes evitar la exposición directa a la luz del sol.

Solucion para la humedad

Humedades y filtraciones.
La capilaridad suele ser la principal causa de humedad en exteriores y se debe a la porosidad de los materiales. Hay que detectar su origen y, dependiendo de la gravedad, habrá que cavar una zanja alrededor de la casa, para colocar un material impermeable, o inyectar resina epoxi en la base de la pared.  Cuando la humedad procede del exterior (lluvia, canalones, tejas rotas…) hay que aplicar un impermeabilizante a toda la superficie (Titanit Fachadas, Hempel’s Hidrofugante Fachadas, unos 14 €/l). Si crees que debes realizar una obra de envergadura, consulta a un especialista.

Humedad en paredes interiores

CAMINANDO HACIA EL FINAL.
Con el canto de un fratacho grande se cortó y alisó a ras de la pared. Sobre el mismo material y apenas oreado se pasó con fratacho de fieltro una lechada de cal de Córdoba, (cal de blanqueo) que al incorporarse al cemento y la arena actuó como un revoque fino.
Más adelante, cuando todo esté seco, será necesario preocuparse de la pintura.
El mejor deseo es que nunca tenga que hacer una reparación de este tipo pero cuando la bajada es directa, como en este caso, hay una solución alternativa pero que debe ser calculada por un experto. Se trata de poner por el interior un caño de plástico de diámetro menor al que tenemos actualmente y está pinchado. La técnica del encamisado no ofrece dificultad siempre y cuando el embudo también se cambie y quede sellado con el nuevo caño, además de estar bien calzado y aislado en el techo. Pero…a-tención! Debe haber una garantía matemática de que el agua que junta el techo en una lluvia fuerte puede ser desalojada por ese orificio en el tiempo que la lluvia mande. Si este cálculo está mal realizado, por un rato, su techo parecerá una pecera.

Como eliminar la humedad

CINCO CONSEJOS (BÁSICOS).
PARA UNA EFICAZ REALIZACIÓN DEL TRABAJO:
1. Cargue poco la cuchara, hasta que vea cuánto material puede arrojar y que se quede pegado.
2. Apunte a los huecos y a los ladrillos que tendrán que estar mojados. Olvídese del caño, que no pega. Ya será cubierto por el material que avanza desde los costados.
3. Donde la grieta cargue mucho material ponga a presión y de abajo hacia arriba, tal como avanza su trabajo, unos trocitos de ladrillo bien mojados. (Hay que tener a mano un balde con agua y cascotes).
4. La gran tentación es querer dejar el trabajo listo a la primera. En albañilería, es muy importante que el material “tire”, que oree, que fragüe, sin esa condición se amontona hasta que cae, o se agrieta o hace “panza”. Entonces, avance, “castigue” de a poco y con fuerza y ayude al material cas-coteando. Cada trozo de ladrillo que “clave” hágalo sobre el material recién arrojado y ayúdele a entrar en la grieta golpeándolo con el mango de la cuchara. Si se quedó fijo, en minutos estará listo para recibir más material.
5No alise con el plano de la cuchara. Si hay sobrante para recoger hágalo con el filo en ángulo recto a la pared.

Humedad en muros

ARRIBA ESTA LA CLAVE.
No nos olvidamos de mirar cómo quedó el embudo. Alguna vez no nos hará falta moverlo ni sacarlo de su sitio. En otras habrá que desclavarlo totalmente, hacerle un siento de concreto y volverlo a su sitio.
Cuando pasen unos días y dos o tres lluvias y comprobemos que todo ha quedado sin perdidas, seguiremos con la tarea. En este caso particular se recortó un pedazo de membrana, se ásenlo el embudo (un centímetro por debajo del nivel de las baldosas para que el agua “emboque”) y luego se pegó un trozo de membrana nueva. Se debe solapar por debajo de la vieja y luego alisar en caliente. Los picos triangulares de membrana se sueldan al interior del embudo y en caliente se moldea el contorno de la rejilla. Se coloca en su sitio y se presiona firme hacia abajo sin romper el aluminio. El trabajo está terminado por ahora.
VISTO Y CONSIDERANDO.
Si el agua siguió su curso y no pasó por las paredes exteriores del caño, el trabajo está bien hecho. Es el momento de tapar el hueco que abrimos. Preparamos una mezcla resistente, que sirva para fijar el caño y rellenar. Ilidralit, Calcemit y Plasticor son tres buenas marcas de cemento de albañilería. Hay que respetar las proporciones de agua y arena indicadas por el fabricante, amasar bien y trabajar sobre paredes muy humedecidas. Esta mezcla tiene excelente adherencia y plasticidad y para éste y oíros trabajos se adecúa bien y da resultados excelentes. Estos cementos de albañilería admiten hidrófugos pero no son aptos para estructuras, bases, zapatas, vigas, colum-nas.etc.

Eliminar humedad

UN ARREGLO POSIBLE.
Pasada la lluvia, quitamos el tramo de caño averiado, revisamos la boquilla del caño de íibrocemento que pese a una muesca suelta estaba en buen estado de conservación y decidimos hacer el empalme con dos trozos de caño de plástico que teníamos disponible. La unión entre plásticos (PVC) se realizó con cemento a base de acetona, que se consigue en corralones de materiales y ferreterías como adhesivo para PVC rígido.
En el caso de la boquilla de fi-brocemento, se le insertó el tubo plástico a tope, presionando para que bajara al máximo y se rellenó el borde con cemento portland de fraguado rápido. Y en la parte superior se llevó el caño hasta la base del cuello del embudo de hierro. Una vez afirmado el caño plástico, si hay posibilidad de hacerlo, convendrá ver y comprobar el resultado de nuestra reparación. De paso le damos tiempo a la pared para que evapore parte del agua que estuvo acumulando. Antes de descansar, no olvidarnos del techo.