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Cómo empalmar una lámpara

Necesitará: unas tijeras, un par de fósforos y el montante de un enchufe.
Tome el cable terminal de la lámpara y separe los dos ramales entre sí unos 4 centímetros, procurando que ambos queden cubiertos del material plástico que los envuelve.

Una vez hecho esto, chamusque por separado cada una de las puntas con la llama de una cerilla, procurando que no derrita más allá de 3 centímetros del material. Con las tijeras, a modo de raspador, acabe de limpiar el plástico derretido, dejando al descubierto los cablecillos de cobre.
Retuerza cada una de las puntas en el mismo sentido que el cable, para unir todos los hilos de cobre en uno solo.

Pase las dos puntas del cable por el agujero posterior del enchufe. Tome cada una de las patas del echufe y empálmelas a cada una de las puntas, del siguiente modo:
Rodee la pata del enchufe con el cable, y retuérzalo sobre sí mismo.
Desenrosque la pata, dejando la forma en el cable y colóquelo cada uno de los extremos encarado a la rosca de cada una de las patas.
Coloque en las patas las arandelas correspondientes y rósquelas al cuerpo del enchufe.
Revise que los dos cables desnudos no se toquen y… ¡ya puede usted enchufar!

Montaje de un circuito con encendido desde dos puntos diferentes

Este montaje se realiza con el fin de poder conectar y desconectar un aparato de consumo desde dos lugares diferentes (en un pasillo, un dormitorio, una escalera, etc.) Para efectuar esta instalación es necesario usar unos interruptores de tres bornes (designados, no’muy acertadamente, con el nombre de conmutadores). El circuito funciona de la manera siguiente:
Cuando los accesorios se hallan en la posición del esquema, no encienden la lámpara.

Si se actúa sobre uno de los interruptores, la corriente pasa ya sea por el conductor a o por el b, según si la acción procede del interruptor A o del B; la lámpara se enciende.

La maniobra siguiente efectuada sobre uno de los interruptores hará que Se apague la luz. Así, cualquier otra intervención ulterior iluminará o apagará la lámpara.

Montaje de un circuito con dos puntos de luz en un mismo aparato o bien separados

Un doble interruptor permite encender simultáneamente o por separado dos grupos de consumo. Si se acciona el interruptor 1, la corriente pasa por la parte puesta en activo, luego por el filamento y regresa al punto C, quedando solamente una parte del circuito en acción. Cuando se acciona el interruptor 2, se ilumina la segunda parte del circuito.

Se pueden distinguir tres posibilidades:
El interruptor manda los dos aparatos de consumo independiente.

El interruptor puede mandar igualmente un aparato de consumo y una toma de corriente.

Finalmente, el interruptor manda dos tomas.

Montaje de una lámpara y de una toma de corriente

La lámpara y la toma de corriente están derivadas de la misma alimentación y están dispuestas en paralelo.
En este caso, la toma de corriente está colocada antes del interruptor, ya que es independiente, y debe estar siempre alimentada. El fusible desempeña siempre el papel de protección del circuito.

En otros casos, la toma está colocada después del interruptor y no queda alimentada permanentemente. Funciona al mismo tiempo que la bombilla.
En un tercer caso, el interruptor manda directamente la toma de corriente a donde está conectado el aparato consumidor.

Montaje de una bombilla accionada por un solo interruptor

La bombilla (o cualquier aparato de luz) está empalmada a los dos conductores que constituyen el circuito. El interruptor está montado en serie en el hilo de fase y permite abrir y cerrar el circuito. La corriente recorre el mismo camino que en el caso anterior.

La corriente, tomada en el punto A, pasa por el interruptor y por el filamento de la bombilla (b) cuando el interruptor está cerrado antes de regresar al punto B.

Montaje de una toma

Algunos circuitos sencillos.

He aquí algunos ejemplos de circuitos sencillos que ayudarán a comprender y a determinar el camino recorrido por la corriente en las instalaciones más frecuentes.
Montaje de una toma.
La toma está conectada a los dos hilos de la línea. La corriente que se toma en los puntos A y B llega a los bornes a y b de la toma y pasa por el elemento consumidor (en este caso una bombilla). Los fusibles protegen la instalación.

Colocación una toma para una cocina

Localización de la toma de corriente.
Una toma para una cocina suele colocarse a unos 300 mm sobre el nivel del suelo y junto al aparato para poder intervenir en caso de urgencia.
Existen diferentes modelos de tomas de corriente (según la utilización y la intensidad). Las bases de una toma de corriente podrán empotrarse o colocarse superpuestas en la pared. Las hay fabricadas en material aislante o con metal protegido contra los golpes. Conviene adoptar un modelo que esté en función de su emplazamiento y de los riesgos que haya que evitar.

Caja de empalme.
Para facilitar el desplazamiento de la cocina para limpiarla, fregar la superficie que ocupe o realizar su mantenimiento, el extremo del cable próximo debe formar un rizo que, en la mayoría de los casos, podrá descansar sobre el suelo.
Si se opta por este sistema de instalación, será indispensable contar con una caja de empalmes provista de bornes de empalmado, de los que se podrá desconectar la cocina en caso necesario. Este procedimiento no se utiliza generalmente. Las ventajas de conexión y desconexión mediante una toma de corriente (base de enchufe y clavijas) son evidentes y, por otra parte, no se requiere un cable muy largo para ello.

Cocinas bimodulares.
En las reglamentaciones actuales de muchos países relativas a las cocinas modulares de dos elementos, se especifica que los módulos (es decir, el horno y la placa calefactora) deben ser considerados como dos aparatos. Pueden empalmarse en un mismo circuito si las intensidades son compatibles con la alimentación existente o con la realizada.
Por tanto, el horno y la placa calefactora pueden estar conectados en una misma toma. La sección del cable que conecte los aparatos con la toma de corriente debe ser igual a la de los conductores de la línea que la alimenta.

Instalación eléctrica de la cocina de una casa

Desde el contador a la toma de corriente.
Si el cuadro de distribución que se halla cerca del contador dispone de un punto de partida aún no utilizado, se podrá empalmar en él la instalación de “fuerza” para una cocina eléctrica. En caso contrario, se tendrá que establecer un punto de salida suplementario provisto de su equipo de cortacircuitos con el fusible correspondiente así como el interruptor que abra y cierre el paso de la corriente.

Instalación y sección del conductor.
Los circuitos de 15 a 20 A se distinguen por la sección de sus conductores. Para empalmar una cocina de menos de 6 kW en un circuito de 15 A, se necesita un conductor trifilar para tres fases activas, un neutro y una toma de tierra, cada uno de ellos con una sección de 2,5 mm2. El conjunto de conductores con su propio aislamiento estará protegido por otro aislamiento externo. En cambio se necesitarán conductores de 4 mm si la potencia es superior a los 15 A (con un máximo de 20 A), lo que corresponde a una potencia máxima de 12 kW.
El cable de alimentación tiene que recorrer el menor camino posible entre el cuadro principal y el empalme para la cocina. Si se utiliza un zócalo (fig. B) será fácil empalmar el cable en aquél y llegar hasta la toma de corriente.
Sin embargo, si el cable tiene que pasar a través de obstáculos, se tendrán que perforar éstos (no rebajarlos) lo más cerca posible del centro.
Si no se dispone de un zócalo, habrá que pasar la línea por un espacio vacío del techo; en este caso, después de atravesar el espacio que convenga, podrá salir por la parte de la cocina en que se tenga que instalar el aparato. El cable bajará por esta pared y llegará a la toma de corriente. Si los dos casos anteriores no son realizables, se puede pasar la línea por el camino más práctico: por un rincón, junto al techo y a la pared (fig. C), fijándolo mediante bridas clavadas o grapadas o con tirafondos y tacos. La distancia entre dos bridas no debe ser superior a 400 mm. El cable bajará verticalmente hasta donde esté la toma de corriente.
La solución más estética consiste en empotrar un tubo en la pared y pasar el cable por su interior. Debe ser un tubo de diámetro suficiente para que el cable pase sin dificultad.

Circuito para un lavavajillas

El circuito de alimentación para un lavavajillas puede derivarse a partir del de “”fuerza” de la cocina eléctrica  siempre y cuando se tengan dos precauciones: la potencia de la máquina de lavar no debe ser superior a la de la cocina eléctrica y no se pueden emplear ambos aparatos simultáneamente a pleno rendimiento.
El empalme de una lavadora de ropa se logra por medio de una toma de corriente adecuada o bien de una caja de empalmes. El conductor tiene que disponer de un calibre que corresponda a la intensidad máxima del aparato más potente.
Una máquina para lavar suele tener una potencia entre 4 y 6 kW bajo una tensión de 3 x 380 V, lo que da una intensidad máxima comprendida entre 6 y 10 A. De todos modos, la potencia máxima se utiliza para calentar agua. Hay lavadoras que disponen de una entrada de agua caliente desde afuera y, por tanto, no requieren tanta potencia. El proveedor proporcionará todas las informaciones útiles; por otra parte, conviene tener siempre presentes las especificaciones contenidas en la placa de características que debe acompañar a cada aparato de consumo eléctrico.

Circuito para cocina eléctrica

Este tipo de circuito consiste en una línea que une el cuadro de distribución a la cocina eléctrica mediante una toma o a través de una caja de empalme.
El conductor de empalmado se calibra en función de la potencia absorbida por el aparato de cocción (este consumo se sitúa entre los 6 y los 9 kW, como término medio). La tensión de alimentación de “fuerza” o “calefacción” (como también se denomina este tipo de circuito de gran consumo) es en casi todas partes del tipo de 3 x 380 V o bien de 2 x 220 V; esto depende de los países. La intensidad máxima correspondiente viene a ser de unos 10 A para un aparato de cocción de 6 kW y de unos 14 A para otro con un consumo de 9 kW. No obstante, la intensidad máxima sólo se utiliza momentáneamente, dada la presencia del termostato del horno y la variación casi constante de la potencia de las placas calefactoras. A veces, cuando un circuito de “fuerza” se halla al límite de su intensidad, se puede jugar con la variación de potencias para conectar varios aparatos simultáneamente. Hallándose la potencia de éstos disminuida por una posición inferior del interruptor de mando, se puede disponer de un 70-80% de la potencia inicial.
A partir de esta base, una cocina de 6 kW que requiera teóricamente 10 A, en realidad sólo consume de 7 a 8 A, la intensidad de una cocina de lOkW, siendo de 10,4 para 14 A teóricos. Se ve. pues, que de este modo se puede evitar una nueva alimentación de “fuerza”.

El circuito de “fuerza” puede alimentar un cuadro auxiliar o secundario en el que pueden existir diferentes puntos de partida para otros circuitos. En este caso, se puede observar, de derecha a izquierda, una salida para calentador de agua calibrado a 16 A y protegido por un disyuntor que desempeña también el papel de interruptor. Otro de igual intensidad sirve para el mando de aire caliente de acondicionamiento. Finalmente, una toma de corriente mandada por un interruptor permite conectar cualquier aparato portátil.