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Cambiar persianas

Remplazar la persiana.
En caso de que la persiana esté muy deteriorada o sea muy vieja, es conveniente proceder a su sustitución, tal como se ha explicado anteriormente.
Para adquirir una nueva persiana cuyas medidas correspondan a la existente, hay que tomar dos datos importantes: la altura de la luz de la ventana, es decir, la de la abertura que hay en la pared, y la distancia que hay entre las dos guías laterales, tomada desde su borde.
La persiana debe tener 25 cm más que la altura medida y 10 mm menos que su anchura.
d En la última lama, la que se apoya sobre el antepecho, hay que atornillar en la posición justa los topes, que se incluyen con el material de la nueva persiana.

Cambiar una persiana

REMPLAZAR LA PERSIANA.
1. Extraer la persiana de su alojamiento en la caja, con cuidado, después de haber eliminado los topes interiores. Para este trabajo conviene contar con la ayuda de otra persona.
2. En algunos modelos de persiana (especialmente las de aluminio y de plástico) las lamas se acoplan con tapones blandos.
3. La nueva persiana se coloca, siempre desde arriba, arrollándola con cuidado a insertándola en las correspondientes guías laterales.
4. Atornillar los enganches de la nueva persiana en el rodillo, clavándolos, si es de madera, o utilizando tornillos autorroscantes si es de metal.
5. Aplicara la lama interior de la persiana los tacos de goma (en algunos casos son de metal) que determinan el limite de arrollamiento.
6. Después de haber subido y bajado la persiana, a guisa de prueba, depositar un poco de aceite mineral Huido en las guias para facilitar su deslizamiento.

Reparacion de persianas

Sustituir una lama.
Cuando se rompe un gancho o plaquita es fácil que resulten dañadas una o más lamas de la persiana. En este caso, además de remplazar la lama estropeada, aprovechar la ocasión para eliminar todas aquellas que presenten síntomas de desgaste o deterioro. En el comercio no se hallan lamas de recambio de todos los tipos, pero se puede acudir a un fabricante de persianas cuyos modelos se ajusten al propio.
■ Se quita la persiana de su caja tal como se ha explicado anteriormente y se extiende sobre el suelo. Para esta operación solicite la ayuda de otra persona, ya que las persianas suelen pesar bastante. A continuación se quitan los ganchos y las lamas hasta llegar a la que está rota, comprobando, al mismo tiempo, el estado de los otros ganchos.
■ La nueva lama no se coloca en el sitio de la dañada, sino que se incorpora a la parte superior, donde quedará escondida tras la caja. Esto se hace con el Un de que no se vea la sustitución, puesto que la nueva lama tiene inevitablemente un color muy distinto al que las otras han adquirido con el paso del tiempo, lo que produciría un efecto antiestético.
■ Cuando la persiana se ha reparado, se arrolla sobre el suelo, se acerca al rodillo, se inserta su extremo en las guías y se repite en sentido inverso lo que se ha hecho para quitarla de sitio.
■ Por último, fijar los enganches al rodillo y volver a colocar los tacos de retención en la lama inferior. Hay que vigilar que la cinta se arrolle correctamente en la polea y que funcione como es debido y comprobar también los enganches al rodillo, que deben tener todos la misma longitud.

Como arreglar una persiana

Sustitución de los ganchillos o plaquitas.
■ Cuando se rompe un gancho o plaqui-ta de los que unen entre sí las lamas, lo primero que hay que hacer es arrollar por completo la persiana en el rodillo, haciendo entrar, incluso, la lama situada en la parte inferior. En ésta suelen haber unos tacos de goma u otro tipo de lopes que impiden que la persiana entre totalmente en la caja. Por tanto, hay que quitar primeramente estos tacos.
■ Cuando la persiana se ha arrollado del todo en el rodillo, se extrae desplegándola hacia el interior de la habitación. Kn-tonces se procede a desengancharla del rodillo y se extiende sobre el suelo. Conviene contar con la ayuda de otra persona para realizar esta operación.
■ Para incorporar el gancho roto, si no se puede quitar la lama afectada bastará con separarla tanto como se pueda para insertar el nuevo gancho o plaquita.
■ Ahora es el momento de comprobar si lodos los ganchos o plaquitas se hallan en buen estado, para procederá su recambio en caso necesario.
■ Una vez llevada a cabo la sustitución, se procede al montaje de la persiana siguiendo en sentido inverso las operaciones anteriores. Vigile, antes de fijar la cintas de enganche, que la cinta no se haya desalojado de la polea.

Sustituir cinta persiana

SUSTITUCIÓN DE LA CINTA.
1. Eliminar la cinta vieja, que se halla en parte arrollada en la polea de rodillo, tirando a través de los deslizadores existentes en la caja y sacándola de la fisura de la polea.
2. Levantar completamente la persiana, actuando con las manos sobre el rodillo y sobre la polea; lijarla en posición con un par de listones o con cualquier otro sistema seguro.
3. Hacer pasar la nueva cinta por los deslizadores de la caja y lijarla en la polea después de haberle dado dos vueltas como medida de seguridad.
4. Bajar poco a poco la persiana y comprobar que la cinta se halla bien fijada y que su enrollado se realiza correctamente.
5. La nueva cinta se fija en el mecanismo de arrollamiento, después de haberlo cargado, con el dispositivo incorporado de fijación.

Instalacion de persianas

Sustitución de los enganches.
Los enganches al rodillo son normalmente de cáñamo entretejido con hilos metálicos y tienen un gancho que se une a la cabeza del último gancho de la persiana.
■ Esta especie de cinta se clava al rodillo si éste es de madera, o se atornilla en el lugar oportuno si es de metal. Lo más corriente es que la cinta se rompa junto al gancho; más raramente, los dos se rompen a la vez.
■ Para sustituirlos, es imprescindible quitar siempre las cintas de enganche del rodillo. Si el gancho se halla en buen estado, basta con cambiar la cinta. Si el gancho estuviese roto, es mejor aprovechar la ocasión para cambiar también la cinta.
■ El nuevo enganche se vuelve a colocar de la misma forma que el viejo, cuidando que su longitud corresponda a la de los demás. Si fuese algo más largo o más corto, la carga de la persiana quedaría mal distribuida, lo que podría ocasionar atascos o, incluso, roturas.
■ Si debido a un desgarrón repentino se hubiesen roto todos los enganches, se tendrá que proceder a la recogida de la cinta antes de arrollar la persiana al rodillo, ya que el dispositivo de arrollamiento atrae la cinta por completo por la acción de su resorte.
■ Esta operación se tendrá que realizar con la ayuda de otra persona para poder extraer la cinta del arrolladory mantenerla lucra de él hasta que se haya logrado la fijación de los enganches. Éstos se tienen que colocar en su sitio y han de tener todos la misma longitud. De este modo se logra que la persiana no pierda la verticalidad.

Estructura de una persiana

Sistema de cerramiento constituido (1) por una polea, accionada por una cinta, solidaria a un rodillo. La persiana está lijada al rodillo mediante unos enganches de cintas o tiras (2) y se desliza a lo largo de unas guias laterales (3); las lamas se mantienen enlazadas mediante ganchos o plaquitas (4). La cinta se mantiene tirante por el propio peso de la persiana y la oposición de un dispositivo de arrollamiento provisto de un resorte que se halla contenido en un disco (5).

Cambiar cinta de persiana

Colocar la nueva cinta.
■ Hacer pasar la nueva cinta a través de la fisura, que tiene dos pequeños rulos de deslizamiento situados en la parte inferior de la caja. Los rodillos también pueden estar estropeados: su remplazo es fácil ya que están solamente retenidos por tirafondos.
■ La cinta se fija en la polea después de haberla hecho girar dos vueltas de seguridad. En este momento se podrán quitar (mejor dicho, hacer que quiten) los listones que bloquean la persiana, que se hace bajar de manera que se arrolle la nueva cinta.
■ El otro extremo de la cinta se fija en el disco de arrollamiento, situado debajo, después de haberlo extraído de su alojamiento. Generalmente, este disco suele estar empotrado en la pared; para sacarlo basta aflojar dos tirafondos que mantienen el escudo que está a la vista sobre la pared.
■ Eliminar la cinta vieja aflojando el elemento de sujeción “que la retiene al disco y luego arrollar la nueva cinta a través del dispositivo de que está provisto el elemento de arrollamiento.
■ Este dispositivo de arrollamiento tiene que «cargarse». Para ello se hace girar con la mano de manera que el resorte que hay en su interior quede en tensión. Entonces se practica un agujero aun centímetro del extremo de la cinta, se pasa el elemento de fijación y luego se enrolla la cinta bien comprimida en el disco. Una vez hecha esta operación, manteniendo firmemente en posición el disco, volver a colocar el aparato dé arrollamiento en su alojamiento, fijándolo convenientemente.
■ Esta última operación de fijación tiene que hacerse con cuidado, ya que el canto muy cortante del disco puede herir las manos. Por este motivo es mejor pedir ayuda cuando se trata de cargar el resorte, manteniendo bloqueada la cinta de arrollamiento.

Reparar persiana veneciana

Reparar persiana veneciana.
La mayoria de las persianas se sostinen por unas pinzas o por fijaciones de resortes de plástico, los cuales son mu fáciles de sustituir.
Su mal funcionamiento suele deberse a las cuerdas, las cuales sirven para subir o bajar la persiana, o para graduar la abertura de las láminas. Debido a la gran variedad de modelos, es aconsejable llevar una muestra en el momento de comprar una persiana nueva.
Las cuerdas que actúan sobre las láminas dependen de la última de éstas. Allí podrá apreciar como la última lámina se adapta a una base metálica por medio de una sujección a presión. Allí observará la sujección de las cuerdas y su perfecto estado.