Archivo de la categoría ‘Tapizar muebles’

Cómo tapizar un mueble

UN TAPIZADO MUY SENCILLO.

A la hora de comprar una tela para el tapizado del escabel, tendremos que tener en cuenta que esté en armonía con el estilo del mismo, como así el entorno al que va a ir destinado. La tapicería la elegiremos siempre de buena calidad, resistente y a ser posible fácil de limpiar. Lo segundo ha tener en cuenta es si la tela tiene dibujos cer trales, pues tendremos que guai dar la misma distancia lateral colocarla a la misma altura. Si la tela elegida es muy clara o fina en el tacto, será conve niente en primer lugar tapizar el escabel con una tela blanca y algo más gruesa para dar consistencia (por ejemplo denylon), evitando por otra parte que se transparente.

En la elección de la espuma de látex o también llamada goma-espuma, tenemos que saber que las encontraremos de varios grosores. Todo depende de la altura que pretendemos darle al sillín (también es factible poner dos juntas, una sobre la otra); esta gomaespuma se fabrica con látex de caucho natural, caucho sintético o con mezcla de los dos.

La encontramos en el mercado con una cara lisa y otra con agujeros grandes, o toda con agujeros pequeños o por el contrario con todas las caras lisas. Sea cual sea la que elijamos colocaremos siempre la cara lisa hacia arriba. Se vende en planchas grandes, o cortada en tamaños más o menos estándar. A la hora de medir la espuma tendremos que sumar de dos a tres centímetros más para todo el contorno de la estructura, siempre y cuando vayan a ir redondeados.
Para el acabado final elegiremos un galón que se acomode en el tono a la tapicería, también podemos finalizar la labor con clavos ornamentales. Para que éstos nos queden asimétricos existe hoy en día una serie de guías de plástico, soldadas unas con otras, que se tensan o se pegan sobre el borde del tejido. Los clavos se van introduciendo en unos agujeros perforados en el centro de cada muesca.

Esta forma de tapizar es una de las más fáciles de ejecutar. Más adelante en próximos números nos dedicaremos al tapizado algo más complicado de sillas o butacas. Pero para empezar e inicializarse en este arte, nos conformamos con estos sencillos pero atractivos escabeles.

NUESTROS CONSEJOS:
♦ Cuanto más tensemos, más bonito quedará el tapizado. Cuidar de no cortar la tapicería muy justa para que no se deshile, pero tampoco dejar mucha para no crear bultos.
♦ Para los más inexpertos aconsejamos utilizar tela gruesa y sin dibujos centrales.
♦ En la colocación del galón nos podemos ayuda? mediante una grapa en el comienzo de éste y al término, o bien un clavo sin cabeza que podemos retirar una vez seco.
♦ La gomaespuma se corta bien con un cutter, dejando deslizar éste por la zona marcada.
♦ Podemos marcar la espuma con rotulador.
♦ Tener en cuenta que el benzol, disolvente y sucedáneos de aguarrás deshacen la gomaespuma.
♦ Si se trata de retapizar el escabel, se guarda cuidadosamente el trozo del tejido viejo pues nos servirá como patrón para el nuevo.

Tapizado de un escabel

Pueden ser redondos, alargados, cuadrados, con ruedas, de estilo moderno o clásico; son el complemento ideal de sillas y sillones para descansar nuestros sufridos píes.

TAPIZADO DE UN ESCABEL.

Vamos a tapizar, a modo de ejemplo, de una forma muy sencilla un escabel. Con espuma de poliéster, recubriremos la estructura de madera que podemos adquirir en tiendas de manualidades. Las herramientas que vamos a emplear son un martillo de tapicero (lleva una parte imantada para colocar las tachuelas) aunque nos servirá cualquier otro-, una grapa-dora, ti|eras, cuchilla, cola de carpintero,… En esta ocasión nos ocuparemos de una de las modalidades en tapiza do, o partir de espuma de no liéster, ya que el tapizado tradicional con muelles, u otros tipos como con miraguano serán objeto de futuros artículos. Vaya este pequeña ensayo para introducirnos en el mundo de la tapicería de sillería en general. El escabel es una pequeña tarima que se pone delante de sillones o similar para descansar los sufridos pies. Ya en época de los antiguos griegos se utilizaban estas peanas y han llegado hasta nuestros di-as para formar un conjunto armónico de la decoración de nuestros hogares. La base de estos escañuelos los podrá encontrar tanto en tiendas especializadas en la madera, como en grandes superficies del bricofáje, así como en tiendas de manualidades. Los encontrará de varios estilos, siempre adaptándose al estilo y armonía de su casa. Generalmente vienen bastante bien acabados, no siendo necesario retocarlos salvo un buen lijado. La estructura de las patas está clavada a una base en la que poder trabajar sobre ella, a vez se ha lacado o barnizado la madera.

RIMEROS PASOS:
Comenzaremos por repasar ligeramente con una lija de mano la superficie de la madera. Siempre tendremos en cuenta lijar en favor del veteado. Será suficiente una ligera pasada. Pasaremos un paño limpio o brocha grande para retirar el polvo que se haya originado. Esta operación es conveniente hacerla con exactitud para que en el siguiente paso no nos acaree dificultades. Ahora es el momento de dar una mano de tapaporos. Ayuda a la madera y nos supone un ahorro considerable de barniz y/o pintura. En este paso nuestro escabel cogerá un ligero tono más tostado. Si el aspecto resultase aún áspero, repetiremos la pasada de lija de agua para volver a dar una capa de tapaporos. Seguidamente pasamos a barnizar. Nosotros para el más clásico hemos elegido un barniz colorante de color castaño, intentando de esta forma conseguir un escabel con aire antiguo, dado en primer lugar por el diseño de sus patas y en segundo, por el lugar donde va a ir destinado.
En el segundo banquillo hemos dado una simple mano de barniz incoloro, resaltando el veteado de la madera y dejando así un escabel que se adapta a espacio más informales. Otra opción ha tener en cuenta es la pintura. Teniendo en cuenta el tapizado, podemos pintar con pintura de esmalte satinado en un color que armonice con el diseño de la tela elegida. Es una opción ha tener en cuenta pues dará un resultado más sorprendente y atrevido.

1 Repasamos toda la estructura de madera con una lija fina, siempre en favor del veteado, dejando la superficie lo más lisa posible.
2 Damos una mano de tapaporos. Una vez seco, si fuera necesario, repasaremos con la lija y volveremos a imprimir otra capa de tapaporos. Seguidamente damos un barniz mate bien incoloro, o bien con color, dependiendo de nuestro gusto.
3. Cortamos un trozo de madera de contrachapado, de la misma madera que e área superior de la estructura. Esta madera nos servirá como armazón para clavetear o grapar la gomaespuma y con posterioridad el tejido. Colocaremos la gomaesouna debajo del escabel y marcaremos la silueta de estos dejando tres centímetros a cada lado.
4. Con el cutter cortaremos por las líneas marcadas ejerciendo una lijera presión pí ra separar ambas partes fa cuitando la labo del corte.
5. Una vez recortada la gomaespuma la centramos sobre esta plataforma y comenzamos a grapar -siempre del centro hacia las esquinas-, uniendo el borde superior con el borde inferior de la espuma. De esta forma la gomaespuma tomará una forma semicircular. Graparemos (o clavaremos con tachuelas) lo más junto posible y teniendo la precaución que no se desgarre.
6. El tapizado lo centramos, si tiene dibujos centrales, sobre el armazón para darle la vuelta boca a bajo. Nos pueden ayudar bien unos simples alfileres. Estiramos bien pasando la mano varias veces sin que la tela se mueva de su punto y grapamos más o menos a 1-2 cm del borde de la madera. (También del centro hacia las esquinas).
7. Comenzamos a grapar un lateral procurando no dejar la tela arrugada. Pasar la mano sucesivamente para ir estirando la tela.
8. Aconsejamos hacer siempre los laterales más largos para pasar a los más cortos. Rematar las esquinas es quizás lo más trabajoso. En nuestro primer ejemplo se puede observar como la tela se pliega hacia dentro en el armazón, dejando lisa toda la arista del escabel.
9. Tras estirar la tela en la esquina grapamos para continuar con la siguiente.
10. En el segundo ejemplo, por tener más abombada la gomaespuma, hacemos un pliegue en el borde con la tela, intentando esté asimétrico con la pata. El sobrante de la tela se pliega hacia el interior de la estructura de madera. Si éste tuera excesivo, podemos efectuar un corte en diagonal para poder trabajar con más facilidad sobre el tejido.
11. Para finalizar nuestro trabajo podemos bien rematar los bordes con galones o con clavos ornamentales.
Nosotros nos hemos inclinado por lo primero, pues es más asequible y armonizan bien con cualquier estilo. Estos galones van simplemente encolados con cola blanca de carpintero. Los podemos encontrar también ya adhesivos, pero nosotros no se lo aconsejamos ya que tarde o temprano éstos suelen levantarse con el uso. Su secado es bastante rápido, en el arranque podemos ayudarnos de una grapa o clavo pequeño sin cabeza, así como en el final de su recorrido. No se olvide en este último paso hacer un pequeño doblez para rematar el galón, procurando dejarlo siempre en un extremo no muy visible.
12. Una vez finalizado todo el tapizado, atornillamos este armazón a la estructura de madera del escabel, por la parte interna.
Unos simples agujeros en cada esquina para taladrar los tornillos que no han de ser muy largos, nos dejará un escabel digno de cualquier tienda de tapizados.
13. Para facilitar ta rea de atornillar podemos hacer un pequeño taladro de un número inferior al tornillo.

Cómo tapizar una silla

Cambiar la tela de una tumbona o de una silla de jardín.
1. Herramientas y suministros necesarios: martillo, tejido nuevo, clavos de tapicero, alicates.
2. La tela de una tumbona está sostenida por una tachuela de cabeza larga o por unos clavos de tapicero. Observe de qué manera está fijada la tela antes de arrancarla.
3. El nuevo tejido ha de estar cortado a la medida. Sólo queda colocar el tejido de la misma manera que el antiguo y fijarlo poniendo los clavos en otro:, silios.
4. La tela de las sillas de jardín está normalmente cosida. Deberá pues descoserla cortando los hilos y usarla como modelo para el nuevo tejido.
5. Usted puede coser la nueva tela y, para tenderla más fácilmente, puede sacar temporalmente el soporte flexible del respaldo y del asiento.
6. Otro método consiste en fijar la tela al bastidor, que con los remaches de cabeza redonda huecos y las arandelas de reforzamiento..
7…. O, con una banda de aluminio o de otro metal adecuado, a la cual, enrollará la tela antes de fijarla al bastidor con los remaches.

Como tapizar sillones

NUESTROS CONSEJOS.
Cuanto más tensemos, más bonito quedará el tapizado. Cuidar de no cortar la tela muy justa para que no se deshilaclie, pero tampoco dejar mucha para no crear bultos.
Para los más inexpertos aconsejamos usar tela gruesa y sin dibujos centrales.
En la colocacián del galón nos podemos ayudar mediante una grapa en el comienzo de éste y a su término, o bien un clavo sin cabeza que podemos retirar una vez que haya secado el pegamento.
La gomaespuma se corta bien con un cutter, dejando deslizar éste por la zona marcada.
Podemos marcar la espuma con rotulador.
Tener en cuenta que el benzol, disolvente y sucedáneos de aguarrás deshacen la gomaespuma.
Si se trata de retapizar el escabel o banqueta, se guarda cuidadosamente el trozo del tejido viejo pues nos servirá como patrón para el nuevo.
Usar una grapadora eléctrica no está siempre al alcance de todos, pero igual servirá la grapadora manual, más barata y no menos efectiva. Para evitar fallos hay que apoyar la grapadora fuertemente sobre el punto de la salida de la
grapa. De esta forma no rebota y clava fuertemente. Las grapas normales a usar son de 4,6 u 8 mm. Es muy fácil reponerlas, bas-ta con deslizar hacia lucra el resorte, introducir unas cuantas grapas y luego volver a encajar el pasante. Hay grapadoras que funcionan con aire comprimido pero son para uso industrial y necesitan un compresor.

Tapizado de muebles

1. Repasamos toda la estructura de madera con una lija fina, siempre en favor del veteado, dejando la superficie lo más lisa posible.
2. Damos una mano de tapaporos. Una vez seco, si fuera necesario, repasaremos con la lija y volvemos a dar otra mano de tapaporos. Seguidamente damos un barniz mate incoloro, o bien con color, dependiendo de nuestro gusto. En este caso es mejor teñir antes la madera.
3. Cortamos un trozo de madera terciada, de la misma medida que el área superior de la estructura. Esta madera nos servirá como armazón para clavetear o grapar la gomaespuma y con posterioridad el tejido. Colocaremos la gomaespuma debajo del escabel y marcaremos la silueta. Dejaremos tres centímetros a cada lado.
4. Con el cutter cortaremos por las líneas marcadas ejerciendo una ligera presión separando ambas partes facilitando la labor del corte.
5. Una vez recortada la gomaespuma la centramos sobre esta plataforma y comenzamos a grapar -siempre del centro hacia las esquinas-, uniendo el borde superior con el borde inferior de la espuma. De esta manera la goma tomará una forma semicircular. Graparemos (o clavaremos con tachuelas) lo más junto posible y teniendo la precaución que no se desgarre.
6. El tapizado lo centramos, si tiene dibujos centrales, sobre el armazón para darle la vuelta boca a bajo. Nos pueden ayudar bien unos simples alfileres. Estiramos bien pasando la mano varias veces sin que la tela se mueva de su punto y grapamos más o menos a 1-2 cm del borde de la madera. (También del centro hacia las esquinas).
7. Comenzamos a grapar un lateral procurando no dejar la tela arrugada. Pasar la mano sucesivamente para ir estirando la tela.
8. Aconsejamos hacer siempre los laterales más largos para pasar a los más cortos. Rematar las esquinas es quizás lo más trabajoso. En nuestro primer ejemplo se puede observar cómo la tela se pliega hacia dentro en el armazón, dejando lisa toda la arista del escabel.
9. Tras estirar la tela en la esquina grapamos para continuar con la siguiente.
10. En el segundo ejemplo, por tener más abombada la gomaespuma, hacemos un pliegue en el borde con la tela, intentando esté simétrico con la pata. El sobrante de la tela se pliega hacia el interior de la estructura de madera.
Si éste fuera excesivo, podemos efectuar un corte en diagonal para poder trabajar con más facilidad sobre el tejido.
11. Para finalizar nuestro trabajo podemos rematar los bordes con galones o con clavos ornamentales. Nosotros nos hemos inclinado por lo primero, pues es más asequible y armonizan bien con cualquier estilo. Estos galones van simplemente encolados con cola blanca de carpintero. Los podemos encontrar también adhesivos, pero nosotros no se lo aconsejamos ya que tarde o temprano suelen levantarse con el uso. Su secado es bastante rápido. En el arranque y al final podemos ayudarnos de una grapa o clavo pequeño sin cabeza. No se olvide en este último paso hacer un pequeño doblez para rematar el galón. La unión debe quedar en el extremo menos visible.
12. Una vez finalizado todo el tapizado, atornillamos este armazón a la estructura de madera del escabel, por la parte interna. Haremos unos simples agujeros en cada esquina para pasar los tornillos que serán cortos.( Con que atornillen 1cm de la base de la banqueta será suficiente).
13. Para facilitar la tarea de atornillar, los agujeros serán de 1 mm menos que el diámetro del tornillo a emplear.