Archivo de la categoría ‘Trabajos de albañileria’

Reparaciones de fachadas

Grietas y desconchones.
• Una grieta fina que sufra los efectos de la lluvia y las heladas puede covertirse en un serio desconchón si no se repara a tiempo. Lo primero que hay que hacer es limpiarla con un cepillo de alambre, para eliminar todos los pedazos de superficie desprendidos o que no estén bien fijados a la estructura de la pared. Después se rellenará con masilla para pequeñas grietas (Lastois 10 de Teais, unos 6 €/310 mi), o mortero para problemas más serios.
• Si tienes que enfrentarte a un desconchón, limpia la superficie con cepillo y agua. Una vez seca, aplica mortero a todo el hueco con una paleta, y alísalo con una llana presionando para que agarre bien.

Reparar fachada

Renovar la fachada.
SANEAMIENTO Y REVESTIMIENTOS ESPECIALES.
Humedades, grietas, desconchones, suciedad… es posible combatirlos. En estas páginas descubrirás todo lo que puedes hacer por tu fachada.
La fechada es la primera imagen que ofrecemos de nuestra vivienda. Además, es el armazón que la protege de las agresiones climáticas y de los ruidos exteriores, razones suficientes para mantenerla siempre en las mejores condiciones, procurando detectar cualquier daño a tiempo. La mayoría de ellos se observan a simple vista y, aunque los más graves pueden requerir la intervención de un profesional, algunos pueden corregirse sin ayuda.
Evalúa el estado de la fachada y establece el orden de actuación. Si crees que el problema es serio, pide a un experto que realice el diagnóstico por ti.

Colocar las baldosas

Empezar desde la esquina.
Antes de empezar a colocar las baldosas hay que comprobar si la habitación está a escuadra. Si es así (como puedes ver en la foto), las baldosas irán colocadas enteras, sin cortes. En caso contrario, coloca las baldosas enteras a partir de unas líneas que señalen la escuadra y rellena los huecos hacia la pared con trozos sobrantes de piezas.
Para cortar cerámica hay muchos útiles, tanto manuales como eléctricos. Estos últimos son más fáciles de manejar, se tarda menos en cortar y los resultados son perfectos. En la foto puedes ver la cortadora potátil Diamant ND-125, de Rubí.
Los remates finales: rincones, juntas y rodapiés.

Los remates de las esquinas, como puedes ver en la foto, no se pueden realizar más que utilizando una cortadora eléctrica equipada con un disco específico. Puedes comprarte una si la vas a volver a usar, o bien alquilarla por días.
Limpia las baldosas una vez hayan transcurrido 24 horas desde su colocación. La mezcla para juntas se extiende con un raspador o llana de caucho, cruzando las pasadas. Retira los restos con una esponja (que deberás enjuagar frecuentemente) y termina limpiando en seco.
Para terminar el trabajo, pega las piezas del rodapié con cemento-cola. Si las baldosas no vienen con rodapié a juego, puedes hacerte las piezas tú mismo cortando unas baldosas sobrantes en tiras regulares.

Como poner baldosas

Las baldosas se colocan con argamasa y mortero en seco.
• Es muy importante que la solera de hormigón esté totalmente seca antes de empezar a poner las baldosas; tres semanas de espera serán suficientes para conseguirlo.
• No olvides ponerte guantes de fregar para manejar este tipo de productos, ya que son muy abrasivos y levantan la piel de las manos. Y procura tener a mano todas las herramientas necesarias.
1 Sobre la capa de hormigón ya seco (deben transcurrir por lo menos 3 semanas) se vierte el mortero en polvo; siempre hay que humedecer antes el hormigón.
2 Nivela la capa de mortero tirando de la regla con movimientos de vaivén laterales. Los listones de referencia se mueven hacia atrás poco a poco, según vayas avanzando.
3 Prepara la masa especial mezclando agua y cemento puro. Viértela sobre el mortero para cubrir la superficie de 0,60 x 1 m aproximadamente y alísala con una paleta.
4 Para distribuir las posibles variaciones de color, mezcla entre sí las baldosas de las cajas. Empápalas antes de ponerlas si el fabricante lo recomienda.
5 Tras poner varias baldosas levanta una al azar: un efecto “ventosa” indica un buen pegado. Vuelve a echar masa antes de ponerla de nuevo.
6 Golpea las baldo- sas con un mazo de caucho para que se asienten bien. Termina volviéndolas a asentar, esta vez golpeando sobre un listón de madera dura.
7 Puedes pisar sobre las baldosas que lleven puestas por lo menos un día. La separación se calcula a ojo, y la correcta alineación se controla cada dos filas con una regla.

Colocacion baldosas

Extiende y nivela la solera.
1 Clava las cuñas de referencia en el piso con un mazo. Colócalas en línea, con una separación ligeramente inferior a la longitud de la regla metálica que vayas a utilizar para nivelar el suelo.
2 Vierte una “fila” de hormigón entre las cuñas, de unos 25 cm de ancho. Nivélala con la regla colocada encima de las cuñas y alisa los lados con una paleta, inclinándolos hacia arriba.
3 Rellena de hormigón los espacios entre las filas cuando estén secas. La nivelación se hace arrastrando una regla metálica hacia ti, siempre imprimiéndole un movimiento lateral de vaivén.
4 Coloca en el suelo unos listones de madera de 3 cm de grosor, que servirán de referencia. Nosotros hemos utilizado listones de 27 x 27 mm, que se mantienen en su sitio gracias al mortero.
Pavimentos resistentes.
Los suelos cerámicos son muy decorativos, limpios y aguantan todo lo que les echen. Ponerlos tú mismo no es tan difícil como puedas pensar.
Trabaja cuando quieras:
• Una ventaja importante a la hora de escoger este método de trabajo es que no tienes que terminar de poner las baldosas en un día, sino que puede, alargar la tarea cuantos días sean necesarios. A cada interrupción, la cana de mortero en seco simplemente se “corta” de forma recta con ayuda de una llana, en línea vertical al borde de las últimas baldosas colocadas. Si tienes que continuar después de unos días, no supondrá ningún problema.

Colocar baldosas

Preparar la superficie.
✓ El suelo se pica hasta una |iiiilundulad de 8 a 10 cin en relación al limite máximo de la puerta.
Para nivelar el hormigón se colocan unas cuñas de madera (aliadas en punía. Estas cuñas se hunden con un martillo, dejándolas 1 un por debajo del límite máximo de la puerta.
✓ H hormigón se vierte sobre b capa de mortero seco. La consistencia debe ser ni muy compacta ni muy líquida, para poner las baldosas golpeándolas suavemente con un mazo.
✓ Este revestimiento no exige la colocación de un enrejado de metal; una cubierta flotante separada del hormigón ppr un material aislante sí necesitaría la colocación de un enrejado antinsuras.
Proporciones de las mezclas:
Base de hormigón: 350 kg/m (5 sacos de arena y 7 de gravilla para 35 kg de cemento y 17,5 1 de agua).
Mezcla la arena y la gravilla, incorpora el cemento y por último el agua, sin dejar de mezclar. Si es posible, empica una hormigonera (puedes alquilarla por días).
Para el mortero sobre el que van las baldosas, mezcla 10 sacos de arena y 1 saco de cemento de 35 kg. Añade el agua necesaria para que la mezcla quede espumosa.

Como colocar suelos

Colocar un suelo de baldosas.
SOBRE UN LECHO DE HORMIGÓN NIVELADO.
A la hora de colocar un suelo de baldosas sobre una superficie irregular o cuando hay importantes desniveles, lo mejor es recurrir a la técnica de toda la vida: poner las baldosas en fresco sobre una base de hormigón. ¡Dos trabajos en el tiempo de uno!
Cuando se trata de colocar el suelo de un piso bajo o una casa antigua, el suelo suele estar tan estropeado que a menudo exige picarlo totalmente. También puede presentar desniveles e irregularidades. Esto exige una nivelación, pero no basta con verter una capa de mortero autonivelante, ya que el grosor maximo  estas capas es de 10 cm y en este caso necesitamos rellenar hasta 10 cm.
El proceso es el siguiente: después de limpiar o picar el suelo, extenderemos directamente sobre el piso una solera de hormigón. Cuando esté completamente seca (aproximadamente en tres semanas), las baldosas de gres de 30 x 30 cm se colocan junto con la capa que cubre el hormigón; en este caso se trata de una capa de mortero seco (en polvo, sin mezclar con agua) sobre la que inmediatamente se vierte una fina mano de mezcla especial (cemento yagua). Esta mezcla servirá para alisar el hormigón y fijar las baldosas definitivamente en su emplazamiento.

Apuntalamientos

VERTICAL PERDIDA:
La ley de la gravedad y la presión atmosférica son determinantes para que las cosas apiladas se mantengan en su sitio siempre que no pierdan la verticalidad. Muy bien lo sabe el al-bañil que hace uso de plomada continuamente. A la mínima desviación, por buena que sea la mezcla, la estabilidad de la construcción se ve comprometida.
En el caso de edificios bien realizados la estabilidad se puede ver afectada por movimientos del terreno. Causas catastróficas como terremotos o inundaciones pueden producir esas peligrosas inclinaciones. Otras veces, la diferencia de dureza y com-pactación del suelo da lugar a corrimientos y desestabilización. Suele suceder, sobre todo en las grandes ciudades, que la demolición de un edificio contiguo da lugar a desplazamientos indeseados. En cualquier caso será necesario recurrir a un apuntalamiento eficaz que compense la fuerza que ejerce la inclinación.

En cada tirante vertical se han clavado unos tacos de madera que evitarán el desplazamiento hacia arriba de los puntales propiamente dichos. El ángulo del corte superior de éstos también ha sido clavado para evitar cualquier desplazamiento hacia los costados.
Hay que observar que los dos puntales convergen hacia la base. Aunque también pueden usarse invertidos, esta forma que presentamos es muy práctica y puede utilizarse en paredes de gran altura. Los dos tirantes van unidos con una alfajía que termina clavándose en el parante vertical. En caso de tener que trabajar con puntales de mucha altura conviene poner varias de estas tablas en zig-zag. El objeto es que no se deforme el ángulo que forman los puntales. De esta manera no se decompon-drán las fuerzas y la resistencia del puntal se ve fortificada. La tabla que corre a lo largo y une a todos los puntales debe ponerse para evitar el acercamiento o alejamiento entre cada uno. Gracias a esa alfajía el conjunto actúa solidariamente y se evitan desplazamientos laterales.

Reformas de albañileria

Construcción:
En muchas oportunidades nos vemos en la necesidad de hacer algunas reparaciones de albañilería que pueden tener riesgo para las personas y para los bienes. La presencia, el asesoramiento y la realización de estos trabajos deben quedar en manos de expertos ya sean: ingenieros, arquitectos, maestros mayores de obra, constructores. En otros casos, por tratarse de reparaciones menores y sin riesgo, o por prevención, debemos actuar por nuestra cuenta y convendrá tener algún conocimiento sobre el tema para dar una solución satisfactoria.

Un caso frecuente de inclinación peligrosa se produce en paredes de tapiales con escasa cimentación o paredes que han sido levantadas hace tiempo y no se encadenaron convenientemente a las otras. Este mismo caso se puede producir durante una demolición al dejar una pared suelta, despegada de las demás o sin esquineros que la contengan.
En la fotografía se ve un apuntalamiento de precaución bien realizado. Se han colocado tres tirantes adosados a la pared de forma que los puntales distribuyan la fuerza de contención.

Tecnicas de pintura sobre madera

Albañilería y pintura.
Más de pintura sobre madera.
EL REPINTADO.
Si no hay partes sueltas o ampolladas y la adherencia de la pintura vieja es buena, bastará con lijar toda la superficie a pintar y limpiar con un trapo y aguarrás (apenas húmedo). Luego, aplicar la primera mano del esmalte sintético elegido. Pasadas 6 a 8 horas, lijar nuevamente con lija fina para romper el brillo y volver a pintar. A veces, entre mano y mano suele haber desprendimientos de la pintura vieja porque la nueva “tira”. En estos casos hay que rasquetear con la espátula, masillar o enduir, dejar secar y lijar bien hasta que quede parejo el parche con el resto. Conviene repasar estos lugares con una pincelada de esmalte, para que tome color y se igualen las texturas. Después de un par de horas pintar todo.