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Consejo para dormitorio recién pintado

Consejo para dormitorio pintado

Estancia recién pintada:

Cuando pintemos un dormitorio de nuestra casa no podremos dormir en ella debido a que el olor provoca, en algunas personas, jaquecas y nauseas. Para aplacar un poco este olor podemos colocar una taza de leche o de vinagre hirviendo en la habitación.
Otra solución es colocar un balde grande de agua con una cucharada de amoníaco, o sino trocear una cebolla cruda en rodajas colocándola en un recipiente con agua fría.

Tecnicas y consejos de pintura en paredes

El color más claro, en la base.
1 EI primer paso consiste siempre en aplicar la pintura base. Escoge un tono más claro que el color con el que posteriormente apliques el trapeado.
2 Cuando la base esté seca, vierte la mezcla en una bandeja y moja el rodillo, escurriéndolo bien. Aplica la pintura en franjas verticales.
El más intenso, después:
3 Si lo vas a hacer a  mano, utiliza un trapo que no suelte pelo. Haz rodar el trapo, presionando para obtener diferentes motivos sobre la pared.
4 Para las esquinas, pasa el trapo haciéndolo girar lo más cerca posible. “Puntea” la zona que queda con el extremo del trapo o con uno más pequeño.
Con otros materiales:
Tienes a tu alcance muchos materiales con los que lograrás efectos parecidos, aunque con matices variados que los diferencian. Y lo mejor de todo: ni siquiera tendrás que gastar dinero para conseguirlos. Bolsas de plástico, papel celofán, papel de cocina, higiénico, de periódico… Te aconsejamos que hagas pruebas con todos ellos hasta llegar a dominar el uso de cada uno: al final, los mejores resultados se obtienen combinando las técnicas.
EL RESULTADO:
Los efectos del trapeado son muy interesantes, ya que todo depende de la manera en que manejes la herramienta. Al trabajar con rodillo se avanza con relativa rapidez. ¿La mayor desventaja? Los rodillos que se adquieren en las tiendas especializadas no resultan baratos, y algunos son muy difíciles de encontrar.

Técnica del trapeado para pintar paredes

Efectos más atrevidos: TÉCNICA DEL TRAPEADO.
Esta técnica presenta una particular desventaja: si la haces con rodillo no podrás pintar toda la pared, dado que esta herramienta no alcanza limpiamente las esquinas. Sin embargo, esto puede convertirse en un atractivo más: la cuestión es limitar la presencia del trapeado a algunas zonas formando cuarterones o frisos, o bien establecer una zona alrededor sin pintar para obtener un efecto “enmarcado”.
Los límites se señalan con cinta de carrocero ancha y nivel de burbuja. La cinta se retira cuando se ha terminado de pasar el rodillo y mientras la pintura aún esté fresca, para evitar arrancar trozos tras el secado. De todas formas, si vas a aplicar la técnica con trapo, entonces sí podrás cubrir toda la superficie, protegiendo la pared contigua como te indicamos en el recuadro “Proteger las esquinas” de la página anterior.
Rodillos de trapo
El éxito de estos acabados ha hecho que aparezcan en los comercios rodillos especiales de trapo. Son fáciles de usar, pero el resultado es más repetitivo, con la consiguiente pérdida de espontaneidad.

Metodos para pintar paredes

Con rodillo y brocha…
1 La pintura se debe aplicar de forma homogénea sobre la pared. No debería ser de un tono demasiado intenso, para no crear un contraste muy fuerte.
2 Vierte la mezcla en un plato o bandeja y empapa la brocha. Antes de aplicaría, retira el exceso de mezcla en un papel y comprueba el resultado.
O también con esponja:
3 Regla de oro: trabaja con poca mezcla Moja la esponja en la bandeja, haz una prueba y escurre bien apretando la esponja, dejándola pintura justa.
4 La textura es más irregular que con la brocha, pero el acabado resulta espectacular si se hace bien.
Protege las esquinas:
Lo más difícil es pintar las esquinas sin manchar la pared contigua. Para conseguirlo, corta un cartón con los lados bien rectos y ve trasladándolo con una mano por la pared contigua, según vas dando los toques con la brocha.
Si estás trabajando con esponja, es posible que no alcances a pintar el fondo de la esquina sin apretar, con lo que la pintura quedaría emborronada. Hazlo con un trozo pequeño de esponja, sujetándolo con dos dedos y dando unos golpecitos hasta llegar al rincón.
EL RESULTADO:
Una de las desventajas de la esponja es que las manos se cansan muy pronto, debido a lo incómodo que resulta sujetaría, y acaban tan pintadas como la pared.
Existen esponjas con mango de plástico para evitar estos inconvenientes. Bien realizada, esta técnica es una de las más bonitas, pudiendo crearse efectos de nebulosa.

Técnica del punteado

Tonos superpuestos: TÉCNICA DEL PUNTEADO.
Para aplicar esta técnica necesitas, ante todo, mucho tiempo. El trabajo avanza más despacio que cuando se pinta, ya que se hace palmo a palmo. El diseño decorativo no sólo depende de la herramienta que se utilice, sino también de la presión con la que se den los toques y de la cantidad de pintura
que se tenga en la brocha o la esponja.
Si se hace bien, se logra un efecto “tridimensional” que puede intensificarse dando más toques con un tono más oscuro o más claro, una vez la primera capa esté seca. Para hacerlo puedes utilizar una esponja (mejor si es natural) o una brocha de puntear.
Acabado regular:
El punteado (si se hace con esponja recibe el nombre de esponjado) es un efecto muy agradable a la vista, ya que el color queda aplicado de forma homogénea, sin grandes contrastes.

Pintura para exteriores

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Decapante para pinturas

Ya sea mediante una llama reducida o simplemente con aire caliente se consigue eliminar recubrimientos en grandes superficies, lo que hace innecesario el empleo de productos químicos mucho más caros. Las lamparillas de soldar que emplean gas butano o las boquillas que se acoplan a las bombonas pequeñas de butano, propano u otro gas análogo, tienen el inconveniente de que si no se utilizan con mucha atención y con la llama baja se pueden producir quemaduras por inflamación de la pintura o barniz o por testación directa de la llama, lo que puede resultar muy perjudicial en la madera cuando se pretende recuperar su aspecto original (11). Menos peligroso es el uso de las pistolas de aire caliente (12), que se encuentran en el mercado con distintas potencias (1.000,1.600 y 2.200 W). Existen aparatos muy sofisticados con selección electrónica que permite elegir entre temperaturas desde 100 a 600 °C y con dos intensidades en el flujo de aire. Las pistolas de aire caliente se colocan a unos 2 cm de la superficie que hay decapar y se dirigen en una dirección y en otra regularmente (pero no en abanico, ya que no reparten uniformemente el calor en toda la superficie) hasta conseguir que la capa de barniz o pintura se reblandezca; ahora es el momento de arrancar la pintura o barniz con los instrumentos ya citados de arranque. Los residuos se arrancan con cepillos de cerdas metálicas (15,16) de lipo manual o con discos de cerdas acoplados a una máquina universal (13). Estos tres instrumentos no suelen utilizarse sobre la madera salvo en el caso de que se quiera conseguir deliberadamente un rebajo de la madera blanda y resaltar el veteado oscuro. La muela de hojas abrasivas (14) sirve para obtener el apurado sobre superficies planas, del mismo modo que los discos abrasivos blandos y duros (6), que requieren mucha seguridad en su manejo para no ocasionar daños sobre los materiales que no sean rígidos. Al menor 11-12 descuido se ocasionan profundas depresiones circulares en la madera. En superficies planas de madera resulta mejor la lijadora orbital rectangular o el disco plano con articulación cardan acoplado a la máquina universal. , En el comercio se ofrece una gran gama de hojas abrasivas de varias granulaciones y diversas clases de material abrasivo (7), cuyo soporte puede ser papel (lavable o no) o tela. La granulación se indica mediante unos números que van desde el 32, de grano basto, hasta el 400, de grano muy fino, con sus correspondientes gradaciones intermedias. Lo corriente es emplear una granulación entre 40 y 160. Además de las grandes hojas que hay que recortar a medida, se hallan hojas rectangulares y discos que se adaptan a las máquinas convencionales. Finalmente, para casos muy localizados, en tallas, rincones y molduras, cabe recurrir a formones (9) y a gubias (10) para conseguir eliminar restos de barnices o de pinturas recalcitrantes. Los cepillos de cerdas blandas (8) se emplean para eliminar polvillos en general, especialmente en los sitios profundos.

Decapar pintura

Los decapantes químicos son productos preparados para su uso inmediato o diluyéndolos con algún líquido corriente (agua, alcohol, bencina, etc.). Debido a su gran oferta, es conveniente consultar con su droguero de confianza para que le aconseje con respecto a la marca comercial adecuada. Téngase únicamente presente que estos productos pueden hallarse en forma de polvo para mezclar con agua, en forma de gelatina o en forma de pasta semifluida o completamente fluida. Es también importante informarse de las precauciones que hay que tomar para su aplicación (protección de ojos y piel y operar en lugares abiertos y aireados). También es posible encontrar decapantes que se aplican con una especie de manta con la que se tapa o envuelve lo que se quiere tratar. ‘ Cuando la capa de como eliminar pintura se haya reblandecido con alguno de estos productos, se arranca con espátulas o rasquetas (1, 2), también con instrumentos análogos de acción especifica sobre superficies planas (4, 5). Hay también rasquetas de perfiles diversos para molduras. Pero también puede ser muy adecuado oara esta finalidad un un estropajo metálico (3). Después de este reblandecimiento y posterior arranque de material, sigue un lavado, resuelto generalmente con agua a la que se mezcla algún producto decapante, según la fórmula proporcionada por el fabricante en el mismo envase. Al cabo de un tiempo, se procede otra vez al rascado de lo que puede quedar con los medios antes citados. De este modo se puede llegar a eliminar incluso recubrimientos que constan de varias capas superpuestas.
Los productos químicos con disolventes suelen ser bastante más caros que los de base cáustica, por cuyo motivo suelen aplicarse solamente para superficies pequeñas o para rematar los trabajos más bastos. Por otra parte, casi todos ellos utilizan disolventes especiales (cloruro de metileno, metánol, etc.) por lo que se tendrá que vigilar que sus emanaciones no lleguen a intoxicar. Otro sistema de decapar pinturas y barnices consiste en el empleo del calor.

Eliminar pintura

PRODUCTOS Y UTENSILIOS PARA DECAPAR.
Para eliminar la capa de barniz o pintura que recubre otros materiales, se utilizan distintos productos, instrumentos y utensilios, asi como algunos aparatos muy simples.
Para eliminar las pinturas y barnices viejos o deteriorados, tanto sobre madera como sobre metales, se deben usar los productos e instrumentos adecuados que permiten realizar el trabajo sin dañar el objeto que se quiere remozar. Otra condición es que faciliten el trabajo. Pero, ante todo, es necesario aclarar las diferencias existentes entre barniz y pintura, términos que son en cierta manera equivalentes pero que sirven para distinguir productos diversos, aun cuando ambos coinciden en ser tratamientos superficiales de protección. El barniz es un producto transparente, constituido por una o varias resinas, un disolvente y aditivos eventuales. Al secar, queda una película dura y resistente, incolora o coloreada. Si se aplica sobre la madera, la protege y revaloriza su apariencia, evidenciando las vetas y, si procede, modificando la tonalidad.
La pintura, en cambio, es un producto opaco, no transparente, constituido asimismo por una o varias resinas, disolventes y aditivos eventuales, además de unos «pigmentos» que eliminan su transparencia. Su aplicación sobre cualquier superficie, además de protegerla disimula su aspecto original. El decapado es una operación que permite eliminar el barniz o la pintura, si bien suelen haber productos y sistemas más aptos para uno que para otro de estos tratamientos.
Consejos.
Tener en cuenta que algunos de esto productos son cáusticos y que hay que manejarlos con cuidado y tomando las precauciones adecuadas. Por ejemplo, utilizar guantes gruesos (los de jardinería sirven perfectamente).
No dejar estos productos al alcance de los niños.

Sacar pintura de madera

Acción por calor.
■ El método tradicional de aplicación de calor consiste en la aproximación de la llama, no muy potente, de un soldador. En este caso se requiere un gran dominio del instrumento, ya que si la llama entra en contacto con la pintura reblandecida ésta se inflama y tuesta el soporte.
■ Sin embargo, el procedimiento mejor y más efectivo es la proyección de aire caliente mediante aparatos especialmente concebidos para este fin, análogos a un secador, pero con una capacidad mayor.