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Cómo sé arranca un clavo

El martillo de embalador resulta muy útil para arrancar clavos que no han sido botados o no se han hundido totalmente. Se intercalará un trozo de
madera antes de apalancar con la cabeza del martillo para no dañar la superficie. Se procede al arranque mediante sucesivas acciones en lugar de intentar conseguirlo con una sola.
Se utilizan tenazas para arrancar puntas de pequeño tamaño, ya que no se podría tirar de ellas con las orejas del martillo de embalador. Si no se consigue arrancar una punta se acabará de hincar con un botador. El agujero resultante se podrá rellenar con masilla. También se puede acceder a la cabeza del clavo o punta rebajando la madera a su alrededor con ayuda de un formón.

Técnicas de clavado

El empleo exclusivo de clavos no garantiza una unión muy resistente. No obstante, si los clavos se hincan oblicuamente, se obtendrá mayor solidez. Si a esto se añade un encolado de las superficies que entran en contacto, la resistencia será mayor. En el recuadro de la parte superior de esta página se muestran diferentes técnicas de clavado. Pocas veces se hinca un clavo vertical-mente; la inclinación es lo que proporciona mayor solidez a la unión.

Si se trata de unir dos maderos, se clava el más delgado sobre el más grueso. Se evitará el uso de clavos en madera dura. Si resulta ineludible, se practicará previamente un agujero de un diámetro ligeramente infe’rior al calibre del clavo.

Consejos para el clavado de madera

A. Se elige un clavo tres veces más largo que la pieza a fijar. Se clava la pieza más delgada sobre la más gruesa.

B. En trabajos que no exijan especial esmero se remachan las puntas que asomen; la unión será más resistente.

C. El clavado en sesgo es la mejor manera de unir dos piezas con ensamblaje de ranura.

D. Si las-piezas van unidas a tope, se clavan las puntas en sentido oblicuo.

E. No conviene hincar varios clavos en la misma línea de veta, ya que se podría rajar la madera.

F. Para evitar que la madera se raje se coloca una pieza un poco más larga; una vez clavadas las puntas, se corta el excedente.

G. Cuando se procede al clavado se coloca una pieza debajo de las superficies a unir para evitar que los extremos de los clavos se doblen.

H. Las puntas pequeñas se hincan sirviéndose de un trozo de cartón.

I. Clavado disimulado. Se realiza una entalladura en la superficie de la madera con el formón y se encola después del clavado.

Comprar clavos

Adquisición de los clavos.
Tres son las cosas que hay que recordar:
• los clavos quedan definidos por su longitud y grosor (un grosor que no siempre responde al métrico, ya que puede referirse a una galga especial);
• los nombres pueden variar mucho de un sitio a otro, por cuyo motivo será mejor explicar al vendedor el empleo que se le quiere dar, y
• los clavos se venden a peso en grandes cantidades y también al detalle. Actualmente, en supermercados y autoservicios los tipos más corrientes se ofrecen envasados en pequeñas cantidades, si bien resultan más caros que adquiridos a peso cuando se necesiten en cantidad.