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Como decorar servilleteros de madera

servilleteros de madera

MATERIAL NECESARIO:
1) Un servilletero de madera de pino.
2) Lija del número 0, para trabajar la madera sin rayar.
3) Un pincel plano para extender la pintura del fondo.
4) Un pincel Fino -número 0 ó 00- para dibujar las flores al detalle.
5) Pintura acrílica rosa muy pálido para el fondo, verde para las hojas, rosa palo oscuro y marfil para las flores.
6) Barniz al agua.
7) Betún de Judea con unas gotas de esencia de trementina.

Para otro acabado posible; sobre un fondo teñido por ejemplo, el material sería igual excepto :
1) Pintura acrílica. Para el fondo hemos elegido un tono siena. Se rebaja con agua y se prueba el tono por debajo del servilletero hasta que nos parezca adecuado.
2) Pintura acrílica verde para las hojas, blanco y amarillo para las margaritas.
3) El resto del material, igual.

Pasos:
1 Aquí veis los útiles indispensables para llevar a cabo la decoración del servilletero; pintura acrílica al agua, barniz al agua, lija n°0, el servilletero de madera y dos pinceles; uno finito para las flores y otro plano para extender el fondo de pintura.
2 Después de haber dejado secar la primera mano de pintura, procedemos a lijar el servilletero con una lija para madera. Van bien los números 0-00.
3 A continuación, con el pincel fino, pintamos la guirnalda de flores alrededor de la base del servilletero; los laterales y el soporte de las servilletas. Hay que emplear sumo cuidado y mucha paciencia para hacer las flores con proporción.
4 Observamos cómo queda el servilletero terminado con la mano de barniz, todavía sin envejecer.
5 Un acercamiento al lateral del servilletero para ver de cerca la disposición de la guirnalda de flores.
6 Una vez concluido el proceso, se extiende la pátina de betún de Judea con aguarrás y rápidamente se retira con un paño de algodón. Nos sirve también un trozo de sábana o un trozo de toalla.

El truco de que la cadena de flores salga perfecta es que lo hagáis con un buen pulso y mucha paciencia. Con el calor ambiental es fácil que se os vaya secando la pintura En ese caso se agitan los botes de vez en cuando, para que la pintura esté en su punto. Siempre que sea necesario limpiáis el pincel finito con agua y lo secáis un poco con un papel absorbente, un kleenex o un trapo, lo que os sea más cómodo. Si tenéis facilidad para ir pintando las flores sin plantilla y sois lanzados, lo podéis hacer directamente sobre el servilletero. En caso de que os imponga un poco de respeto, podéis calcarlo o bien ensayar sobre un papel de acuarela que, aunque son un poco rugosos, absorben con facilidad toda la humedad que pueda tener el pincel y la pintura. El modo de pintar es bastante sencillo. Se humedece el pincel en agua y se seca un poco en el papel absorbente; de forma que no gotee. A continuación mojamos en la pintura sólo la punta del pincel y cogemos muy poquita.
Al cambiar de un color a otro es recomendable limpiar el pincel con un poco de agua para facilitar que el color sea puro y no esté sucio. Una vez pintada la superficie y los laterales del servilletero con las flores, dejamos secar bien durante 1 -2 horas para que la pintura se asiente sin ningún problema. Preparamos el barniz removiéndolo durante unos minutos (lo que he utilizado es barniz satinado al agua). También sirve la goma laca envasada, un barniz sintético, o un barniz de poliuretano. Asimismo el empleo de cera sólida Alex no está de más. El único problema es que hay que dejar secar mínimo 2 horas y después sacarle brillo con un paño o un cepillo de calzado. De todas formas os aconsejo el barniz satinado al agua, porque seca en cuestión de 30-40 minutos y se pueden aplicar varías capas. Una vez barnizado el servilletero lo dejamos secar muy bien; lijamos con sumo cuidado la superficie – aquí es necesario el alam-brillo fino -, limpiamos el polvo de la lija y aplicamos una segunda mano, dejando secar. Listo el servilletero se prepara un poco de betún de Judea con unas gotas de aguarrás o esencia de trementina. Se extiende sobre todo el servilletero con agilidad y con ayuda de un trapo limpio -un trozo de toalla o sábana sirve -, se retira inmediatamente; de forma que quede la pátina que oscurece y da un matiz de antigüedad al servilletero. Si este último paso se hace difícil por las dimensiones del servilletero, se puede hacer por partes. Os aconsejo utilizar guantes cuando utilicéis el betún de Judea. Envejecido con el betún ya tenemos servilletero para estrenar.

OBSERVACIONES:
1 La superficie de madera se puede teñir con nogalina al agua, con tintes-geles para madera, y también con goma laca de escamas disuelta en alcohol de farmacia.
2 Es más complejo igualar el tono de la madera con anilinas; queda muy aparente. La dificultad está en que el pino suele coger en algunas zonas más tinte que en otras, y le cuesta uniformar el tono de la anilina. Se soluciona con un poco más de lija que de ordinario.
3 Como fondo queda muy bien la pintura plástica. Para su uso es necesario dar antes el tapaporos.
4 Otro acabado posible una vez pintado es con la mezcla siguiente: tres partes de cera sólida Alex, por una o dos de betún de Judea. Se calienta al baño María con unas gotitas de aguarrás. Al punto de pomada, se retira del fuego sin dejar de remover. Lo aplicamos por el servilletero antes de que se seque. Dejamos una o dos horas que absorba bien, y a continuación sacamos brillo con un paño o un cepillo de calzado.
Con paciencia ya veréis lo precioso que os queda. Os deseamos mucha suerte.

DIFICULTADES:
♦ Si tenemos intención de proteger el acabado del betún de Judea, podemos darle encima, una vez bien seco, una última mano de barniz; cuidando de que este barniz no sea al aguarrás, porque se comería el betún de Judea.
♦ Tened mucho cuidado de que no os caiga agua si teñís el fondo del servilletero y después pintáis las flores. En este caso habría que lijar todo, limpiar muy bien la superficie e intentar volver a teñir para que quede uniforme todo el tinte.
♦ También se puede teñir, lijar, limpiar el polvo de lija, volver a teñir sólo si es necesario, dar una mano de barniz para proteger el tinte aplicado, y encima, una vez bien seco, dibujamos y pintamos las flores.
A continuación se sigue con el proceso explicado anteriormente.