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Técnicas de perforación de la madera

Técnicas de perforación.
Tanto si se usa taladradora manual como eléctrica se comprobará siempre si la operación se realiza verticalmente sobre la superficie que se quiere perforar. Si no se está seguro de la posición adoptada, se tomará una escuadra que, situada lateralmente, servirá de guía.
El cable de la máquina universal se hará pasar siempre por encima del hombro, de esta manera no molestará durante el trabajo.

Con la taladradora se procederá a golpes sucesivos, retirando la broca del orificio repetidamente para ir sacando las virutas acumuladas. La máquina se sujeta siempre con ambas manos y no se descargará todo el peso del cuerpo sobre ella. De esta manera se mantendrá el control del aparato.

Conviene unir la llave del portabrocas al cable. De esta manera se tendrá siempre al alcance de la mano cuando se quiera efectuar un cambio de broca.
La utilización del berbiquí exige naturalmente un poco más de esfuerzo. Sin embargo, con este instrumento de acción más lenta, se consigue mayor control durante la ejecución del trabajo. Si se actúa verticalmente se tomará la empuñadura con el pulgar hacia arriba. Se accionará la corona dentada regularmente para no dar lugar a que “salte” la herramienta (fig. 9). Si el berbiquí dispone de una manivela lateral, se tomará firmemente la empuñadura al mismo tiempo que se hará girar la manivela con la otra mano. No se ejercerá nunca una presión excesiva sobre el berbiquí con el cuerpo ya que ello puede ocasionar la rotura de las brocas finas.

Atornillado y destornillador.
Conviene asegurarse de que la boca del destornillador se halla en buen estado y se aloja perfectamente en la ranura o entalladura de la cabeza del tirafondo. Una boca muy estrecha o ligeramente arromada dañará la ranura del tirafondo. Una demasiado ancha podría producir marcas en la madera.
El destornillador de tija helicoidal convierte el movimiento descendente de la empuñadura en un movimiento giratorio. De este modo, simplemente por presión, se logra hacer penetrar el tirafondo en la madera o hacerlo retroceder, según la posición del trinquete.
Este tipo de destornillador (de vaivén) debe mantenerse firmemente con ambas manos: una retendrá la empuñadura y la otra apuntará la herramienta por debajo del mandril. Se comprobará asimismo la verticalidad. Si se pierde el control de la herramienta la boca saldrá de su asentamiento en la ranura de la cabeza y podrá dañar la madera.
Se untan las espiras con cera o para-fina para facilitar la penetración de los tirafondos. Los tirafondos de latón son frágiles, por lo que es aconsejable hacer entrar primeramente un tirafondo de acero del mismo calibre.