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Decorar madera barnizada

¿Se pueden usar pinturas al agua?
Hay un ebanista interesado en que decore sus muebles con dibujos estarcidos o pintados. Ei problema es que los muebles ya están barnizados con productos al disolvente y yo uso productos al agua. También quiero saber si puede darse un barniz de poliuretano o acrílico sobre una pátina al agua.

Normalmente, si se respetan los tiempos de secado no suele haber problemas de incompatibilidad entre productos, aunque sí puede haber dificultades en el agarre. Por ejemplo, sobre una superficie barnizada (da igual si el barniz es al agua o al disolvente) las pinturas no suelen fijarse bien. Una buena solución consistiría en pasar un trozo de lanilla de acero n° 0000 por la superficie del barniz y pintar después; esto implicaría, por supuesto, tener que volver a barnizar la madera cuando los dibujos estuvieran secos.
En cuanto a si pueden barnizarse las pátinas al agua, mi respuesta es que sí, siempre que estén perfectamente secas. Es preferible aplicar un barniz sintético que uno acrílico, ya que con este último corres el riesgo de que la pátina se “mueva”. De todas formas, la mejor información la da la experiencia: te aconsejo que te hagas con varias tablas para hacer pruebas de compatibilidad y secado entre diferentes productos, y les pongas una etiqueta indicando la técnica que has usado en cada una. Este “muestrario” te será de gran ayuda a la hora de trabajar.

Pintura decorativa en madera

CUANDO EL DETERIORO ES TOTAL.
En el caso de que la pintura vieja se encuentre agrietada, quebrada, ampollada, con descascaramientos amplios, lo más probale es que toda la superficie se encuentre degradada y sea necesario quitar toda la pintura anterior.
MÉTODO 1.
En seco. Espátula, lana o viruta de acero, lija. Es el método más limpio pero no siempre sale toda la pintura. Después de lijar, el enduído o la masilla pueden devolverle buena apariencia.
NÉTODO 2.
Calor. Con un soplete de gas o una pistola de calor (parece un secador de pelo pero mucho más potente) se va calentando la pintura hasta que se empasta y se recoge con la espátula. Inconveniente: el humo que se desprende suele ser muy molesto y si se trabaja con soplete hay que tener cuidado de no quemar la madera.
MÉTODO 3.
Usar removedor. Actualmente existen varias marcas que ofrecen un removedor gelatinoso que en cierta medida facilita su aplicación pero, como siempre, el inconveniente mayor estriba en el enjuague ya que son muy cáusticos y deben ser eliminados totalmente antes de pintar.
Un pincel viejo para aplicar el gel. El método sirve tanto para madera como para hierro.
La espátula saca la pintura como si fuera manteca. Habrá que enjuagar muy bien.
MÉTODO 4.
Lavar con soda cáustica. Esta sustancia se disuelve de a poco en agua caliente en proporción de 1 kg en 6.litros. Se debe trabajar con guantes de goma y antiparras. Se aplica con cepillo de plástico duro, con mango largo para evitar salpicaduras. Una vez que está mojada toda la madera, se deja actuar unos minutos y la pintura vieja se desprenderá fácilmente con una espátula o bien escobillándola con una escoba de paja recortada. El enjuague es la par-te fundamental del trabajo: mucha agua limpia y escoba por todos los vericuetos. No debe quedar ni el más insignificante vestigio del cáustico pues estropearía el trabajo final.
Casi seguro que si llegó a este punto de la tarea y la madera es buena, tendrá fuertes deseos de rescatar el valor de las vetas y no taparlas con pintura. Su elección será el barnizado.