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Reparar una ventana

Reparar la cornisa de una ventana.
1. Herramientas y utensilios: martillo, paleta, cortafríos, mortero y baldosas nuevas.
2. Las reprisas desconchadas, seccionadas y agrietadas son algo habitual y, en casos extremos, la humedad puede llegar a ser otro problema.
3. La extracción de las baldosas sin estropearlas no es nada fácil. El mejor sistema consiste en romperías y extraer aquellas que tenga que sustituir.
4. Moje las nuevas baldosas y deje que se sequen. Prepare un mortero con cemento (1 medida), arena (3 medidas) y un producto impermeabilizante, sobre todo si la humedad es uno de sus problemas.
5. Humedezca la superficie donde pondrá las baldosas. Prepare la base con la mezcla, más de la necesaria, para adherir las nuevas baldosas.
6. Coloque las baldosas una a una y afiáncelas con el mango de la paleta. Apriételas al mismo tiempo.

Taponar los intersticios entre la ventana y la pared

1. Utillaje y herramientas: rastrillo, masilia y un viejo pincel.
2. Si encuentra intersticios, es porque el recubrimiento original era muy leve (como es en el caso del cemento) y no se puede adaptar a las diferentes contracciones y dilataciones características de las ventanas de madera o metal.
3. La solución es la masilla, la cual rellena, adhiere y no se endurece completamente: puede engancharse al cuadro y a los ladrillos sin deshacerse.
4. Levante la capa anterior con la ayuda de un rastrillo, el cual puede ser perfectamente un cortafríos o un mortero.
5. Con la ayuda de un viejo pincel, limpie a fondo toda la superficie donde aplicará la masilla, pero no moje ni el cuadro ni los ladrillos.
6. La masilla se vende generalmente en tubo con aplicador o con pistolas especiales. Siguiendo las instrucciones de empleo introduzca una ligera capa en los intersticios.
7. No pinte la masilla hasta que esté seca. Una vez pintada no le servirá de mucho, ya que la pintura se desprenderá al poco tiempo.

Reparar persiana veneciana

Reparar persiana veneciana.
La mayoria de las persianas se sostinen por unas pinzas o por fijaciones de resortes de plástico, los cuales son mu fáciles de sustituir.
Su mal funcionamiento suele deberse a las cuerdas, las cuales sirven para subir o bajar la persiana, o para graduar la abertura de las láminas. Debido a la gran variedad de modelos, es aconsejable llevar una muestra en el momento de comprar una persiana nueva.
Las cuerdas que actúan sobre las láminas dependen de la última de éstas. Allí podrá apreciar como la última lámina se adapta a una base metálica por medio de una sujección a presión. Allí observará la sujección de las cuerdas y su perfecto estado.