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Manual de plomeria

DESPUÉS LLEGARON LOS OTROS.
Modelos más cercanos en el tiempo, mezclaron el agua y la distribuyeron con dos llaves. Una corta la fría, la otra la caliente y en la boca del pico de la bañera llevan una válvula que se acciona subiendo o bajando un vastago o pistón rematado en una perilla. Si se tira hacia afuera abre el paso de agua y el chorro cae a la bañera, en tanto que si se empuja hacia adentro cierra el paso de agua hacia abajo y ésta se ve obligada a subir hacia la ducha.
Tampoco ofrece dificultad para la reparación. Las dos llaves son canillas comunes y al igual que el “cuadro” puede necesitar un cambio de válvula y a veces una pasad ita con la fresa para rectificar el asiento. La desviadora varía según modelo: algunas traen una pieza metálica hermanada que bloquea el paso del agua y otras un tapón plástico que cierra al desplazarse.
Estos modelos con transferencia a pistón ya tuvieron su época de esplendor pero en la actualidad hay una tendencia a rehabilitarlos, desde luego que más estéticos y sofisticados.
Pero la más común de las mezcladoras con derivación es la de tres Haves. Si bien son diferentes, el principio de funcionamiento es idéntico para las de ducha y las de bidé.
A la derecha, un juego de dos llaves sin transferencia.
A la izquierda, un juego de dos llaves, con transferencia. La del centro es la que decide si el agua sale por abajo o por arriba.
Las llaves derecha-izquierda, fría-caliente, azul-rojo, gobiernan la entrada del agua respectiva. Y la central cumple la tarea de derivar: en el caso del bidé, al centro y al anillo del borde, y en el caso de la ducha, agua hacia la flor o bien hacia el pico de la bañera. Si lo que se pretende modificar es la temperatura se debe recurrir a las laterales que son las que gobiernan el ingreso de agua.
La llave central o derivadora ofrece cierta complicación comparada con la simplicidad de una llave común. La razón es sencilla: el vastago accionará siempre una válvula doble que mientras cierra un paso de agua, abre el otro. O sea, girando el pomo en el sentido de las agujas del reloj, el vastago comprime una válvula que cierra el paso a la salida inferior (pico de bañera) y abre el camino para que el agua suba a la ducha. Y por el contrario, si se desenrosca, el vastago comprime una arandela de goma que bloquea el paso hacia arriba y permite la salida por abajo.
Distintos tipos de vastagos de llaves de transferencias. Van siempre en el mando del centro que muchas veces tiene un indicador de color amarillo.
Como siempre, para reparar se debe quitar el tornillo que fija el pomo al vastago con un destornillador de pala adecuado (plano y fino). Algunos modelos vienen con tornillos para punta Phillips). Quitar la campana o embellecedor, a mano si es posible, y quitar el cuerpo de la llave. Por lo general, en la punta interior del vastago hay un tornillo que prensa una válvula de goma sintética. Esta, y otra válvula que suele estar hacia la mitad del vastago deben ser cambiadas y también la junta de goma (O’ring) que impide el escape del agua por el vastago. Es fundamental cepillar bien todas las partes donde pudiera haber formaciones de óxido y conviene untar todo con una fina película de grasa grafitada.
El armado no ofrece ninguna dificultad. El único cuidado es hacer coincidir las roscas con suavidad. En ningún momento trate de forzar con una llave de gran dimensión una rosca que tienda a bloquearse. Un hilo de rosca fallado puede significar una pérdida de agua que no tenga arreglo posterior. Y cambiar esas llaves empotradas representa un trabajo muy incómodo y costoso.