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Unión de madera con tornillos y clavos

Unión de la madera: clavos y tornillos.

Útiles apropiados:
• Uso del martillo.
• Consejos para clavar.
• Cómo se arranca un clavo.
• Perforación para un tirafondo.
• Técnicas de perforación.
• Fresado de alojamientos.
• Cómo se aprietan los tirafondos.
• Diferentes clases de clavos, puntas y tornillos.

Los clavos (o las puntas) y los tirafondos constituyen los dos modos más elementales de fijación en carpintería. Su eficacia depende casi únicamente del buen o mal uso que de ellos se hace.

Herramientas.
El martillo es la herramienta más conveniente utilizada para clavar. Existen dos tipos principales: el martillo de embalador, provisto de orejas, es decir, posee una separación en forma de V que sirve para arrancar los clavos y hacer palanca para levantar las tablas, y el martillo de carpintero; éste es más recomendable para trabajos delicados.
Para empezar pueden adquirirse dos martillos: uno con orejas, de unos 450 gr de peso, y otro de carpintero, de unos 300 gr. Más adelante se podrá añadir un martillito más ligero (alrededor de 100 gr) para clavar puntas muy finas.
Se necesitará un botador para hundir las cabezas de los clavos por debajo de la superficie de la madera. Sus dimensiones pueden variar en función de las medidas de los clavos, pero generalmente bastará un botador con una punta de unos 3 mm de diámetro. Con el botador se evitarán las huellas que suele producir el cotillo del martillo sobre la madera.

Se necesitará un instrumento capaz de agujerear para los trabajos de atornillado. La herramienta manual más elemental es la barrena. El berbiquí constituye un medio más perfeccionado pero resulta obvio que lo ideal es contar con una taladradora eléctrica; ésta podrá ser utilizada además como máquina universal acoplándole otros accesorios.
Las máquinas de perforar (berbiquí o máquina universal) deberán tener como complemento un juego de brocas helicoidales, con diferentes calibres. Se precisarán brocas y taladros especiales así como un berbiquí o una máquina universal potente para realizar taladros de gran tamaño. El punzón puede sustituir a la barrena o la taladradora en algunos casos, especialmente cuando se trabaja con maderas blandas y con tirafondos de calibre inferior a 3,5 mm.

Los destornilladores deben ser de buena calidad; conviene disponer de un juego de bocas de diferente tamaño y de un astil y mango de unos 30 cm. Con dos destornilladores, uno de 6 mm y otro de 8 mm de anchura de boca se podrán realizar probablemente la mayoría de los trabajos. Los tirafondos con inserción cruciforme en la cabeza (Philips o Posidrix) exigen el uso de destornilladores apropiados.
Existen además destornilladores con chicharra y con mecanismo multiplicador que facilitan el trabajo y el poder de atornillado. Son herramientas muy perfeccionadas, pero no indispensables.